El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ordenado "paralizar" toda la ayuda estadounidense a Ucrania tras el encuentro que mantuvo el viernes con el presidente del país, Volodimir Zelenski, que terminó con el ucraniano expulsado de la Casa Blanca sin llegar a reunirse en privado con el estadounidense. La Administración de EEUU justifica la decisión en que está comprometida con la paz para acabar de una vez con la guerra, que ya dura tres años, y que no ve a Zelenski comprometido con ese objetivo.

Así, fuentes del Gobierno han informado a medios estadounidenses de que la paralización de la ayuda "y su revisión" es la mejor manera de "asegurarnos que [Ucrania] está contribuyendo a encontrar una solución" al conflicto. Ninguno de los medios citó directamente a la fuente. La última vez que Trump paralizó la ayuda estadounidense que iba destinada a Ucrania -tal y como lo había aprobado el Congreso- para presionar a Zelenski, en 2019, terminó afrontando un proceso de impeachment.

Trump insistió durante la campaña electoral en que podía terminar con la guerra de Ucrania y si resultaba elegido prometía hacerlo en su primer día en el cargo. Han pasado 42 días y en ese periodo ha amagado con intentar llegar a un acuerdo con Ucrania contactando en primer lugar con Rusia para después llamar a Zelenski "dictador sin elecciones", decir que con él es "muy difícil llegar a acuerdos" y tratar de forzar que firmase un acuerdo para que Ucrania cediese sus recursos naturales a Estados Unidos como pago por la ayuda que ha recibido estos años.

En paralelo, Estados Unidos votó la semana pasada en contra de una resolución de la ONU que pedía que Rusia retirase sus tropas de Ucrania. Lo hizo rompiendo su hasta el momento unión con la Unión Europea y junto a Rusia y Corea del Norte, por primera vez.

En consecuencia, a lo largo de la última semana varios líderes europeos han acudido a Washington para advertir a Trump de que Putin no es de fiar, de que ya han llegado a acuerdos con él que ha incumplido y, en definitiva, que terminar con la guerra no es tan fácil como él proclama. Como colofón, Zelenski visitó el viernes la Casa Blanca con el objetivo de firmar un acuerdo sobre los minerales de Ucrania, pero Trump y Vance terminaron llamándolo irrespetuoso y desagradecido delante de las cámaras y todo terminó antes de empezar.

"[La reunión] no ha salido demasiado bien. Estamos buscando la paz, no una guerra que dure diez años, queremos la paz. Y si firmábamos… él está buscando algo que nosotros no. No vamos a seguir luchando. Ese no es un líder que quiera la paz", dijo Trump tras el incidente y antes de subir al helicóptero que lo llevaría a pasar el fin de semana en su mansión de Mar-a-Lago (Florida).

Después, este lunes Trump criticó a Zelenski por sugerir que el final de la guerra está aún muy lejos. "Este es el peor comentarios que Zelenski podría haber hecho, y América no va a aguantarlo mucho más", dijo en su red social después de que el ucraniano hiciese declaraciones en el marco de la reunión que varios países europeos han mantenido este fin de semana en Londres para negociar una postura común ante la situación entre Estados Unidos y Ucrania.

Con todo, Trump sugirió que no ha descartado la idea de llegar a un acuerdo con Ucrania, que califica de "un gran pacto". Y dijo que esperaba hablar del posible acuerdo el martes, cuando dará un discurso ante el Congreso estadounidense, el equivalente al discurso sobre el estado de la unión durante el primer año de mandato de un presidente.