El inversor Antonio del Valle y otros mexicanos antiguos accionistas de Banco Popular, que llegaron a poseer más de un 4% de la entidad, reclaman a España 470 millones de euros a través de un arbitraje internacional, según ha adelantado hoy Vozpópuli.
Hasta el momento había trascendido que Del Valle había planteado un arbitraje internacional contra España por la intervención del Banco Popular y su venta inmediata al Banco Santander, con lo que perdió todo el dinero invertido.
Anteriormente, Del Valle ya había presentado un recurso legal ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea contra la decisión de la Junta Única de Resolución de intervenir Popular y adjudicarlo al Banco Santander.
El inversor mexicano de origen asturiano considera que sus acciones fueron "expropiadas" y acusa al Gobierno de España de una participación activa en la resolución, añade en una carta a la que ha tenido acceso Expansión.
Del Valle opina que todo estaba orquestado para que resultara "prácticamente imposible" que alguien que no fuese el Banco Santander pudiera pujar por la entidad en el plazo establecido y asegura que "existen claros indicios" de que el grupo presidido por Ana Botín estaba al tanto de que sería el ganador.
Además del arbitraje internacional, el inversor ha presentado una petición ante un tribunal de Estados Unidos, donde Santander está presente y reunió a los inversores para captar 7.000 millones con los que sanear Popular, para recabar más información sobre las comunicaciones entre el banco y el Gobierno de España sobre Popular.
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