El principal grupo de telecomunicaciones de Arabia Saudí, STC Group, adquirió el 9,9% de Telefónica por 2.100 millones de euros el pasado mes de septiembre. De esta manera, se convirtió en el mayor accionista del operador español. La llegada de los saudís cogió a Telefónica y al Gobierno por sorpresa. CaixaBank, que tiene un 3,5% del capital de la compañía española, respalda la llegada de STC y defiende la llegada de capital extranjero.
No obstante, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, ha matizado en el XIV Encuentro Financiero de KPMG y Expansión que lo que sorprende es cómo entró en el capital. De esta manera, Gortázar ha reconocido que el modo en el que se llevó a cabo el desembarco de la firma en la compañía española “no es la mejor manera”, ya que fue "sopresivo" y generó "polvareda", pero ha defendido que atraer capital extranjero "tiene que ser una buena noticia".
"Tenemos unas normas de libre circulación de capitales, con unos determinados criterios, también con una normativa que el Gobierno debe estudiar, tener en cuenta los intereses estratégicos de España en una situación como esta […]. Pero necesitamos de la inversión exterior, es muy importante para nosotros. Tenemos que verlo con buenos ojos", ha asegurado al respecto.
Gortázar ha pedido también tiempo para que el consejo de administración de Telefónica, donde está presente CaixaBank, al tener un 3,5% de participación en el grupo, analice la operación.
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