Con la escenografía propia de los grandes actos en Moncloa, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez salió una vez más a la palestra con un plan milmillonario bajo el brazo. El objetivo ahora es detener el previsible golpe que la andanada arancelaria de Donald Trump asestará al sector productivo español, tras imponer el 20% de aranceles a los productos procedentes de la Unión Europea.

El líder del Ejecutivo no quiso esperar a Bruselas y anunció un paquete que movilizará 14.100 millones de euros. Pero casi la mitad son partidas que se reconducirán de instrumentos ya en activo. "Si la tormenta se acaba desatando España contará con un doble paraguas: el paraguas europeo y el paraguas español", expresó ante un nutrido grupo de representantes empresariales.

Pero necesitará tener el visto bueno del Ejecutivo comunitario, porque parte de su plan consiste en reorientar 5.000 millones de euros del Plan de Recuperación. De hecho, Sánchez anunció que pedirá a la Comisión Europea medidas de urgencia como la activación de un marco especial de Ayudas de Estado, que dote de mayor flexibilidad a las medidas de apoyo nacionales.

Entre los nuevos fondos, se van a poner en marcha dos líneas de avales y financiación intermediada del ICO, dotadas con 6.000 millones de euros, para facilitar el acceso a financiación y satisfacer sus necesidades de circulante. Pero no dice cómo conseguirá obtener esos fondos.

El Gobierno se enfrenta a este nuevo incremento de gasto sin unos Presupuestos Generales del Estado a la vista, debido a que la aritmética parlamentaria no parece ser suficiente para aprobar unas nuevas cuentas públicas. Y Moncloa es reacia a llevar un proyecto al Congreso -como marca la Constitución- si no tiene garantías de que logrará aprobarlo.

En paralelo a eso, el Ejecutivo también tiene sobre la mesa el compromiso de aumentar el gasto en defensa y elevar el porcentaje de PIB que destina a ese fin. Precisamente hace solo unos días Sánchez anunció ante el Congreso que prepara un plan para impulsar la industria de la defensa y seguridad españolas.

En el de este miércoles -bautizado como 'Plan de respuesta y relanzamiento comercial'- se contienen partidas orientadas precisamente a que sectores y compañías que puedan verse más afectadas por el golpe arancelario reorienten sus fábricas y su producción a productos con una mayor demanda futura. Sin decirlo expresamente, señaló al sector de la defensa.

Por ejemplo, Moncloa ha incluido en el plan 200 millones del Fondo de Apoyo a la Inversión Industrial Productiva, un instrumento creado en 2021 y que depende del Ministerio de Industria que dirige Jordi Hereu. Tampoco dudó el Gobierno en meter en el montante de millones a movilizar los 400 del recientemente aprobado Plan Moves III para impulsar el mercado del vehículo eléctrico.