Juan Luis Cebrián concedía este viernes una entrevista a El diario montañés unas horas antes de presentar su nuevo libro en Santander. Durante la conversación, pronunció una frase lapidaria sobre la batalla que se libra por el control de Prisa. “Todo nace con una invasión de Telefónica”. El exdirector de El País considera que el casus belli en este caso fue la toma del control de la compañía de telecomunicaciones por parte del Gobierno de España.

Telefónica celebra esta próxima semana su Junta General de Accionistas y todo parece indicar que será la más relevante de los últimos años. El punto más importante desde el punto de vista societario será la ratificación del nombramiento como presidente de Marc Murtra; y la de Emilio Gayo como consejero ejecutivo, pero en el orden del día también figura alguna otra cuestión relevante, como la votación como vocal dominical, en representación del Gobierno, de Carlos Ocaña, quien fue nombrado vicepresidente el pasado 26 de febrero.

Murtra ha desvelado diferentes claves durante las últimas semanas sobre la línea que seguirá al frente de la compañía de telecomunicaciones, pero hay una incógnita que todavía está por resolver y a la que se espera que haga referencia sobre su discurso. ¿Cuál será su política audiovisual y de medios de comunicación? ¿Abrirá la puerta a entrar en la TDT o la cierra definitivamente al no entrar en el core business de Telefónica, tal y como han transmitido desde su entorno en las últimas semanas?

Telefónica, desde la política

Desde los altos despachos del grupo reconocen que los movimientos políticos que se han producido en la compañía -y a su alrededor- en los últimos meses la han situado en el epicentro de la batalla partidista y que eso ha perjudicado su imagen. En este sentido, esperan que la Junta de Accionistas suponga un punto de inflexión y que, a partir de ahí, la atención vuelva a centrarse en la evolución del negocio y en las operaciones. Lo que sucede es que Telefónica dispone de un papel relevante en el panorama audiovisual y eso lo saben en Moncloa, donde la redefinición del panorama mediático español es prioritaria durante la presente legislatura. De ahí que exista una gran incógnita sobre el papel que jugaría Telefónica en caso de que su intervención sea necesaria para 'desatascar' el proyecto de TDT que han preparado José Miguel Contreras y sus socios...; o incluso para resolver la guerra accionarial de Prisa.

Así lo analizan en la planta noble de la compañía de medios de comunicación, donde no conceden mucho crédito a las palabras pronunciadas esta semana por el ministro de Transformación Digital, Óscar López, con las que descartó que Moncloa vaya a presionar a Telefónica para participar en el concurso por un canal de televisión. Curiosamente, esta declaración de intenciones llegó casi a la par que el “falso desmentido” -así lo definen- de Vivendi del pasado miércoles, con el que el grupo francés descartó que su consejero delegado, Arnaud de Puyfountaine, recibiera en febrero presiones por parte de Óscar López y Marc Murtra para vender su participación (11,8%) en Prisa a “un accionista amigo”, tal y como publicó el semanario francés Le Point.

En Prisa, ha llamado la atención que fuera la Agencia EFE -presidida por Miguel Ángel Oliver- la que difundiera esas palabras en exclusiva; y que lo hiciera pocas horas después de que Óscar López se pronunciara sobre el canal de TDT que Joseph Oughourlian descartó. En Gran Vía 32 aprecian aquí una clara maniobra política para intentar camuflar la participación de Moncloa en este tipo de movimientos empresariales, algo que el dueño de Amber Capital considera muy evidente. También el propio Alberto Núñez Feijóo, tal y como denunció hace unos días en la sesión de control al Gobierno.

Fuertes presiones

Uno de los accionistas significativos de Prisa transmitía hace unos días, en un encuentro informal con una persona vinculada al felipismo, su sorpresa por la insistencia de los accionistas pro gubernamentales para que respaldara una acción conjunta contra Joseph Oughourlian en la Junta General de Accionistas. En la conversación, sugería que eran unas de las más fuertes que había experimentado en su larga trayectoria empresarial internacional y que durante las mismas se dejó claro el interés del Gobierno por situar a un afín como presidente de El País y la Cadena SER.

Hay dos socios de Global Alconaba, uno de ellos con vinculación indirecta con el PSC, que piden frenar las hostilidades y explorar la posibilidad de deshacerse de su participación

Desde el entorno de Oughourlian, se muestran escépticos con respecto al éxito que puedan tener este tipo de maniobras. Es más, apuestan a que Contreras, Global Alconaba, Adolfo Utor y Diego Prieto -los 'rebeldes'- no realizarán ningún movimiento en la Asamblea de accionistas, ante su evidente falta de fuerza para designar a un nuevo presidente. Ahora bien, porfían de las palabras de López, con las que quiso dejar a Telefónica al margen del juego político; e intuyen que, llegado el caso, si es necesario, el Gobierno presionará a Murtra para que desatasque la guerra de Prisa. Ahora bien, estos son meros escenarios de guerra futuribles.

Lo que es real es que los socios de Global Alconaba han presentado una demanda para intentar revertir los acuerdos que tomó el Consejo de Administración de Prisa en su reunión de la semana pasada, que implicaron la aprobación de la refinanciación de la deuda y de una ampliación de capital sin derecho de suscripción preferente para los socios de la compañía fundada por Jesús de Polanco.

División en Global Alconaba

Llama la atención que esta acción judicial la hayan anunciado pocos días después de que el empresario Daniel Romero-Abreu, presidente de Thinking Heads y vinculado a Global Alconaba, vendiera una serie de acciones de Prisa que tenía junto con otros brokers y que equivalían al 0,29% del capital. Eso puso el foco sobre un fenómeno que sucede dentro de Alconaba, y es que hay un debate abierto sobre la actitud que debe seguir este grupo de empresarios a partir de ahora.

Su presidente, Andrés Varela Entrecanales, apuesta por llegar hasta el final en esta batalla y tiene de su lado a José Miguel Contreras. Sin embargo, hay dos socios, uno de ellos con vinculación indirecta con el PSC, que piden frenar las hostilidades y explorar la posibilidad de deshacerse de su participación, la cual, por cierto, compraron en 2022 a Telefónica a 0,68 euros por acción. Hoy, Prisa cotiza a 0,40.

Poca duda cabe de que el panorámica mediático español libra batallas en varios frentes y que cualquier referencia que realice Marc Murtra en la Junta, con respecto a la actitud que tomará Telefónica, contribuirá a aclarar dudas o, quién sabe, quizás a avivar la guerra en ciernes.