Y el bloqueo se ha llevado a término. La nueva legislatura en la Región de Murcia queda enquistada en plenas elecciones generales y con principios de septiembre como horizonte ya certero para evitar la repetición electoral [a partir de ahora hay dos meses para lograr un nombramiento]. La nueva negativa de Vox a apoyar la investidura del candidato popular y presidente en funciones Fernando López Miras deja en una complicada situación a la autonomía, y al PP en la misma dicotomía que la afrontada y superada ya en Extremadura por María Guardiola. Allí, la cesión a Vox fue desarrollada por el miedo a que una nueva convocatoria de comicios a finales de verano diera opciones al PSOE, algo que en Murcia no parece tan claro con unas siglas conservadoras robustecidas con la absorción de Ciudadanos.

Pero en el territorio mediterráneo el desenlace se abordará predeciblemente después de las generales, si el escenario nacional queda despejado para el PP y dependiendo de en qué estado quede Vox. Y es que el 23-J será un termómetro para que Bambú siga exigiendo representación y competencias clave [llevaría a la comunidad a elecciones nuevamente], o acepte un consenso de mínimos vía pacto programático. Por el momento, tanto populares como ultraconservadores siguen fijados en sus posiciones.

El PP reprocha a los de Santiago Abascal y José Ángel Antelo vetar un camino despejado para un gobierno en mayoría simple que permita iniciar las medidas que requieren los murcianos para "el crecimiento económico". Por su parte, el presidente de Vox Murcia, Antelo, ha dejado claro que la entrada en el nuevo Ejecutivo es innegociable, y la sustenta en la incorporación de Ciudadanos en el anterior gobierno popular, ello con un porcentaje menor de voto: un 12% (seis escaños) vs. 18% (ocho escaños) de Vox. Hay que añadir, no obstante, que entonces el PSOE ganó los comicios y López Miras quedó segundo con 16 escaños y el 32,36% del voto. Ahora es de 21 (42,84%), a dos de la absoluta. También asienta esa petición en la desconfianza que el PP suscita a Vox, por romper el pacto externo [que permitió gobernar a PP y CS] en 2021 y sostener el mandato junto a tránsfuga de Vox.

Y esa entrada al nuevo Consejo de Gobierno tiene precio: una vicepresidencia y dos consejerías. El propio Antelo así lo expresó frente a López Miras mientras explicaba su rechazo a apoyarlo en segunda votación. Preguntado por ello, fuentes de Vox acotan las competencias que quieren asumir en la región, las cuales se han incrementado respecto a mediados de junio y en vistas al éxito de la estrategia de presión desempeñada en Extremadura. Si bien los de Antelo veían "suficiente" hace tres semanas adjudicarse las competencias de Agricultura, ahora, dados los resultados superiores en Murcia, queda justificado incrementar las demandas. Esas mismas fuentes acotan a gestionar las competencias de Familias [en la que podría ir incluido Políticas Sociales] o Educación una segunda demanda de cartera a López Miras. Es el leitmotiv de Bambú allí donde pacta, ya sea local como regionalmente.

Propuesta de pacto de Vox al PP para un gobierno en Murcia. Fuente: Vox

En referencia al documento programático que se muestra, en Vox indican que "se han propuesto una serie de medidas en áreas concretas, como las de Familia, Educación, Agricultura, Medio Ambiente y Mar Menor. Y se ha dicho que se quieren las consejerías que hagan posibles las políticas acordadas en esas materias", argumentan fuentes del partido en reproche al PP, que les recrimina pedir "sillones" independientemente de las competencias que sean.

Ahora bien, se hace hincapié en que "no se ha condicionado que sean consejerías con denominaciones específicas", indican fuentes de Vox. Sin embargo, con anterioridad, y antes del cambio de postura en Extremadura, desde el aparato murciano se indicaba que lo "razonable" era que, de ocupar la consejería de Agricultura, esta debía de ser un "paquete conjunto" que incorporarse la gestión de Ganadería, Pesca y Agua y el Mar Menor. Por lo que queda restringido esa segunda cartera o bien a Familias o a Educación. "Aunque es competencia de Antelo, de aceptar la propuesta el PP, las denominaciones oficiales de los departamentos deben ser consecuentes con el contenido competencial", expresan desde Vox.

El PP, firme y sin "temor a las urnas"

En Vox culpan a Génova de una decisión de bloqueo, dicen, que busca "acoplar el tema de Murcia a su estrategia electoral en Madrid"; de evitar depender de Abascal en todas las autonomías como socio prioritario para "la alternativa" y como ensayo para una posible situación similar tras las generales. En cambio, los populares murcianos alertan a Vox de que, de seguir con el empeño de veto si no entra en el Gobierno en las próximas fechas, "a cambio de sillones", puede llegar a pagarlo caro en las urnas con una repetición electoral. "Si por culpa de unos sillones vamos a elecciones, es posible que dentro de unos meses algunos de los que hoy están aquí ya no estén", ha asegurado el portavoz del PP Joaquín Segado en el pleno de este lunes.

El líder de Vox en Murcia, José Ángel Antelo, entrega al presidente en funciones y líder del PP, Fernando López Miras, su propuesta de doce puntos para un pacto de mínimos, este lunes en la Asamblea de Murcia | EFE / Morell

Y es que la tesis del PP es clara: forzar las urnas, beneficia a López Miras como sucedió en las últimas generales frente a Ciudadanos tras el auge de Albert Rivera. Se encomiendan al voto útil. Eso sí, aunque aseguran que "no tememos a las urnas", consideran que será "una mala noticia" si se llega a ese punto. "Nadie entiende que Vox haga el juego a Sánchez, ni sus propios votantes", dicen fuentes del PP, que creen necesario concentrar el voto nacional en torno a Feijóo para evitar que el bloqueo se traslade a un nuevo Congreso de los Diputados. La estrategia del PP se basa ahora en fortalecer el relato de cara, primero a las generales, y después a una hipotético apertura de comicios regionales. Aunque desde Vox creen que una vez se certifique la gobernabilidad de la derecha, las conversaciones con el PP serán más sosegadas ya lejos de la campaña.

Vox creen que una vez se certifique la gobernabilidad de la derecha tras las generales, las conversaciones con el PP serán más sosegadas"

Frente a los planteamientos de Vox en los doce puntos de acuerdo propuestos, entre ellos el del Mar Menor el PP deja claro que no dará "ni un paso atrás en su protección", y señala que el documento trasladado "no es serio" porque mientras que con cotidianidad se habla de "derogar", ahora se plantea "reformar" la norma. "No es lo mismo, díganos que quieren hacer exactamente con él", ha trasladado Segado a Antelo en su intervención en el debate. Asimismo, el PP reclama a Vox una valoración de sus 88 puntos programáticos ofrecidos la semana pasada. Como respuesta, posteriormente, Vox admite puntos de consenso con esa propuesta, y señala que el PP "sabe" qué medidas valoran los de Antelo para el Mar Menor, y que "están de acuerdo".

Precisamente en este asunto está la clave para un posible acuerdo postelectoral para el que, pese al bloque, hay puntos de entendimiento, se destaca. El término 'reforma' puede ser la llave de consenso entre PP y Vox, una modificación de la ley más aperturista con los sectores que Antelo ve agravados, pero que no suponga la retirada de la norma. Pero ambas formaciones saben que hasta que hasta el día 24 no podrán ponerse a trabajar. Y es que si no hay ninguna cesión en este asunto [incluido el cese de demanda de las competencias en Agua], se da por descontado la repetición electoral.