Las víctimas de trata con fines sexuales se ha duplicado en 2023. Según datos de la memoria anual de la Fiscalía General del Estado, presentada este jueves en el Tribunal Supremo, el año pasado se contabilizaron 543 personas que llegaron a España para ser explotadas sexualmente, frente a las 231 de 2022. Esto supone 2,3 veces más.

El aumento de investigaciones policiales, el fin de las restricciones derivadas de la pandemia y la consiguiente reactivación de los flujos migratorios son algunos de los factores que la Fiscalía considera determinantes del incremento de causas judiciales. Además de la trata sexual, se han identificado 212 víctimas de trata laboral, 10 de trata para actividades delictivas, tres para matrimonios forzados y cuatro víctimas para explotación en la mendicidad. Todos los apartados han aumentado, a excepción de las personas que llegan para el tráfico de órganos, que no se ha detectado a ninguna.

Las mujeres son las que más sufren este tipo de delitos. Del total de 543 víctimas identificadas, 515 son mujeres mayores, 3 mujeres menores, 2 son mujeres con discapacidad, 1 es varón y 22 son transexuales. Además, se han detectado 73 mujeres y 2 hombres en situación de grave riesgo por el lugar de su localización o por su edad (entre 18 y 21 años). Por tanto, el 95,7% de las víctimas de TSH sexual identificadas son mujeres.

El Ministerio Público señala que las mafias se centran en las mujeres latinoamericanas para explotarlas sexualmente frente a las africanas, mayoritarias hace unos años. Entre el 70 y el 80 por ciento procedían de países del otro lado del atlático.

Se han identificado 154 víctimas procedentes de Colombia (a las que se añaden 19 víctimas de la misma nacionalidad en grave riesgo), 53 víctimas de República Dominicana (y otras 2 en grave riesgo), 39 víctimas de Venezuela (y otras 16 de la misma nacionalidad en grave riesgo), y otras 39 víctimas de Paraguay (más otras 5 en grave riesgo). Si a las anteriores añadimos las víctimas identificadas de Brasil (17), Perú (11), Argentina (3), Panamá (3), Chile (2), Cuba (2), Nicaragua (2), Uruguay (2), Bolivia (1), Ecuador (1), y El Salvador (1), resulta que 372 víctimas son sudamericanas. Hay 146 víctimas cuya nacionalidad no consta.

"La evolución en cuanto a las nacionalidades ha sido clara: la preponderancia de víctimas nigerianas y rumanas de hace unos años, ha dado paso a una apabullante mayoría de mujeres latinoamericanas", reza el documento.

Saben que serán prostitutas

La procedencia latinoamericana de la mayoría de las víctimas está cambiando las investigaciones judiciales, ya que el perfil de las mujeres está cambiando. Así, la Fiscal delegada de Madrid destaca que, salvo excepciones, estas mujeres son conocedoras de que la actividad que van a desarrollar en España es la prostitución, viéndose engañadas en cuanto a las condiciones de su ejercicio, y siendo finalmente sometidas a situaciones de auténtica explotación.

Esto provoca que algunos jueces se resistan "a la hora de autorizar la preconstitución de la prueba testifical de las mismas o en la concesión del estatuto de testigo protegido". Según la memoria, los fiscales tienen que hacer un "esfuerzo adicional" para trasladar a los instructores la posibilidad de que también en estos supuestos pueden concurrir los elementos típicos de la trata.

"Otro rasgo concurrente en las víctimas latinoamericanas, que se constata a través de las diligencias de seguimiento de 2023 y al que se refiere la delegada de Murcia en la memoria, es que los tratantes son, en muchas ocasiones, familiares, amigos o conocidos de estas mujeres, que las convencen de las bondades de la vida en España, lo que dificulta la persecución de los delitos puesto que las víctimas se encuentran más presionadas".

Investigados

Los datos recabados por la unidad de Trata de Personas y Extranjería reflajan que el año pasado había 526 personas investigadas, aunque explica que no todos los procedimientos comenzaron en 2023. De ellas, 299 son mujeres, 224 son hombres y 3 transexuales.

La mayoría de los investigados son colombianos, 102 (de los cuales 71 son mujeres, 29 son hombres y 2 transexuales), y 94 españoles (18 mujeres y 76 hombres). Se ha investigado además a 52 personas de Venezuela, 37 de Paraguay, 30 de República Dominicana, 21 de Perú, 19 de Brasil, 11 de Ecuador, 6 de Bolivia, 5 de Chile, 5 de Argentina, 34 de China, 28 de Rumania, 28 de Nigeria, 4 de Francia y 2 de Ucrania. Otros 9 investigados proceden de diversos países latinoamericanos, 7 de países europeos, y otros 2 de países africanos.

"Llama la atención el dato de que el 56,8 % de las personas investigadas por trata con fines sexuales sean mujeres, aun cuando esa mayoría se invierte cuando se trata de investigados procedentes de países europeos (99 hombres frente a 34 mujeres)", reza la memoria fiscal.