El Seprona de la Guardia Civil ha incautado 192 animales y 50 piezas inertes, como marfil, colmillos, patas y pieles, en el marco de la operación Thunder (Trueno, en inglés), dirigida a frenar el tráfico y la comercialización de especies protegidas.

Las intervenciones se han llevado a cabo en varias provincias. En Tenerife, los agentes hallaron 32 animales ocultos en un vehículo, entre ellos especies protegidas como la tortuga morrocoy y tarántulas. En Alicante, intervinieron 18 tortugas de especies amenazadas, que han sido trasladadas a un centro de recuperación.

En Las Palmas de Gran Canaria, el registro de una vivienda permitió la incautación de 31 animales, entre ellos un escorpión amarillo altamente venenoso para cuya picadura no hay antídoto en el archipiélago canario, serpientes pitón y especies invasoras como el caracol gigante africano o culebras de california. En Huelva, el Seprona interceptó un vehículo que transportaba 98 aves fringílidas, como jilgueros y lúganos, sin que su propietario pudiera acreditar su procedencia legal.

En total, los agentes han realizado 438 inspecciones, en las que se han detectado 193 infracciones administrativas y 11 de carácter penal, con la detención o investigación de 13 personas. La mayoría de los delitos están relacionados con la falsificación documental, aunque también se han registrado casos de contrabando y maltrato animal vinculados al tráfico de especies protegidas.

Según la información facilitada por el Instituto Armado, la operación contó con el apoyo de un ciberpatrullaje internacional, coordinado por Europol e Interpol dentro de la Plataforma Multidisciplinar Europea contra las Amenazas Criminales. En él participan especialistas de diez países, junto con ONGs, para reforzar la lucha contra el tráfico de especies.