La de Ione Belarra es la única candidatura que aspira a salir reelegida como secretaria general de Podemos en la V Asamblea que el partido celebra los días 11 y 12 de abril. En el documento político registrado el pasado lunes 31 de marzo, Belarra, que presenta como aspirantes al Consejo Ciudadano de Podemos a Irene Montero o Javier Sánchez Serna, entro otros nombres de segundo grado, incide en el distanciamiento de Sumar pese a los guiños del espacio desde principios de año para repetir, llegado el caso, la alianza de partidos a la izquierda del PSOE que se dio en las pasadas generales del 23 de julio de 2023. El sábado, en la segunda Asamblea de Sumar, se aprobó una enmienda con la que se abrían a insistir en esa alianza. Este posicionamiento es un desaire a la propuesta.

En el texto presentado por el equipo de Belarra, denominado Cambiar todo lo que no podemos aceptar. La izquierda en pie, se califica directamente al espacio magenta de ser una "operación" planteada para remplazar a Podemos como referente de ese espacio patrocinada por el PSOE de Pedro Sánchez. Con un único fin: dar lugar a una fuerza "manejable" con la que volver a repetir el Gobierno de coalición de 2020-2023, reeditado con Yolanda Díaz como referente por el ala de Sumar. Un partido, en definitiva, "que acepte los límites que ellos marcan". Por eso mismo, hace una llamada a las bases e insiste en el discurso que vienen desplegando hasta el momento con el Congreso de los Diputados como principal escenario: Podemos es autónomo de Sumar. También del PSOE.

Hay que recordar que, aunque con autonomía, dentro de la alianza con el Movimiento Sumar [recientemente ha renovado sus órganos internos] se encuentran partidos afines con Podemos, como IU o Catalunya en Comú. También Compromís, Más Madrid, Chunta Aragonesista o Més per Mallorca. Pese a que Sumar está por la labor de acercamiento, los morados no.

El equipo de Belarra quiere extrapolar con esta actualización definitiva de la dirección heredada en 2021 por Pablo Iglesias en la necesidad, dicen, de contar con una alternativa de izquierdas que no sea dócil con los de Sánchez. Es más, acusan a los socialistas de haber contribuido permanentemente a las escisiones a la izquierda desde el inicio del periodo democrático, como forma de salir reforzados.

Lamentan que el PSOE les acuse de "hacer ruido" y que progresivamente haya una deriva del Gobierno hacia posiciones de "la derecha". Está poniendo, dice, "una alfombra roja" a PP y Vox para ascender al Gobierno. "La clave —para el PSOE— siempre ha sido sustituir a Podemos por Sumar no para ejecutar un mero cambio de personas, sino precisamente para que los que manden en lugar de los morados renuncien a toda voluntad de transformación profunda a cambio de un armisticio con el bloque de poder español", aseguran en el documento desde Podemos. Señalan al PSOE por "destruir civilmente" a quien intenta "cambiar" algo importante. De ahí que remplacen "a los que no aceptan el trato por los que estampan sin problemas su firma en él".

En esa ambición por preservar la autonomía, Podemos apunta a otro factor que les hace ser muy críticos con Sánchez y Díaz. Creen que la coalición, especialmente el presidente del Gobierno y el PSOE se han subido a la dinámica del "mal menor", quitando "ambición" a la ruta política de la legislatura y renunciando a "verdaderas transformaciones". Eso, consideran, "alienta a la extrema derecha" y desincentiva al votante progresista que ahora Podemos quiere reconquistar. En las últimas europeas Podemos en solitario con Montero al frente, a quien ahora se está promocionando como candidata de unas futuras generales, consiguió algo más de medio millón de votos.

Podemos, además, no cesa en la insistencia de que se ha producido un giro ideológico en la legislatura. Pese a haber situado otros puntos de inflexión más recientes, como en defensa, los morados concluyen que el pacto para renovar el Consejo General del Poder Judicial con el PP el año pasado, en junio, fue el "error decisivo" que aleja de la mayoría progresista a Sánchez. Se añade la mención a la poca "contundencia demostrada" ante el supuesto caso de corrupción que implicaría al exministro José Luis Ábalos y a figuras de su entorno.

Política exterior y de defensa, muy presentes en el documento

Uno de los flancos de competencia con PSOE y Sumar estas semanas ha sido el deseo de los socialistas de subir el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB anual de forma acelerada, antes de 2029, fecha comprometida con la OTAN, para contribuir al actual plan de rearme europeo para desincentivar cualquier intención de Vladimir Putin más allá de Ucrania. Podemos entiende que los socialistas están promocionando una escalada bélica y de compra de material militar que tendrá repercusión en los servicios sociales españoles. Sumar coquetea con esa versión, pero de forma más moderada: está de acuerdo con esa subida, pero si no para rearmarse, sino para incrementar la seguridad del país, por ejemplo en lo digital. Igualmente, pide mejor distribución y uso de los medios militares con los que ya cuenta la UE. Más eficiencia.

En el documento del equipo de Belarra, se indica que las posiciones del Gobierno están siendo celebradas por el PP de Alberto Núñez Feijóo y por Vox, al mismo tiempo que por los socios de izquierda. Podemos quiere que se explique cómo se va a hacer toda esa inversión sin quitar a Sanidad, Educación o Dependencia. Acusan a Moncloa de mentir al ver incompatible el sostenimiento del Estado de Bienestar con la escalada militar.