El exjefe de la diplomacia europea Josep Borrell ha animado este jueves a la Unión Europea (UE) a "atacar fiscalmente" a empresas de servicios estadounidenses, en especial a las tecnológicas, para responder a los aranceles anunciados por el presidente de ese país, Donald Trump.

En declaraciones a La 2, Borrell ha señalado que estas compañías "trabajan con costes marginales prácticamente cero", lo que implica que una eventual subida de tasas para ellas no tendría "repercusiones directas" en los precios que ofrecen a los consumidores, según ha recogido EFE.

Por contra, rebatir de forma recíproca a los aranceles de Trump sería "un tiro al pie" para la UE, ya que conllevaría un aumento de los precios internos.

Cifras "inventadas"

Borrell, actual presidente del CIDOB (centro de investigación en relaciones internacionales con sede en Barcelona), ha dicho que Trump ha actuado "de la forma más demagógica posible, falseando los datos y destruyendo el orden económico mundial".

"Las cifras se las ha inventado", ha afirmado en referencia a los aranceles que ha puesto para las importaciones de cada país.

En el caso de la UE, Trump ha anunciado aranceles del 20 % para sus 27 miembros, lo que para Borrell es una "ayuda" al proyecto comunitario: "Estamos todos afectados de la misma manera y va en nuestro interés reaccionar de la misma manera".

Ha recordado que la UE cuenta con un Instrumento Anticoercitivo, aprobado en la pasada legislatura e ideado por cómo pudiera actuar China: "Nunca pensamos que lo deberíamos usar con los Estados Unidos", ha indicado.

Borrell también se ha pronunciado sobre el gasto en defensa y, al respecto, ha dicho que el expresidente estadounidense Barack Obama ya había avisado de que tenía que incrementarse y que los países europeos de la OTAN deberían "haber aprendido" la lección antes de que fuera Trump quien lo reclamase "de forma para nada educada", a diferencia de su antecesor.

Sobre la propuesta española de avanzar hacia un ejército europeo, ha dicho que a él también le gustaría pero que es "fácil de decir y difícil de hacer", por lo que ha pedido fijar "objetivos que se puedan alcanzar de forma más rápida".

Al tiempo, ha asegurado que China "está encantada con lo que está pasando", ya que se le abre "una oportunidad de oro" para ganar influencia.

Ha asegurado que el presidente chino, Xi Jinping, y el ruso, Vladímir Putin, "juegan en otra división" respecto a Trump: "Son gente extraordinariamente inteligente, formados y capaces", ha apuntado.