Podemos ha pasado de ignorar a Yolanda Díaz y el entorno más íntimo del Movimiento Sumar, a aumentar la ofensiva contra el espacio magenta a ocho días de la V Asamblea Ciudadana Estatal del partido. En ella, la actual secretaria general de Podemos, Ione Belarra, renovará mandato y la dirección nacional heredada por Pablo Iglesias tras su renuncia en 2021. Seguirá contando con Irene Montero como número dos, y con rostros clave como Isa Serra, Pablo Fernández o Javier Sánchez Serna. Tras registrarlo el lunes, el documento político presentado por su equipo, incluye las líneas generales que seguirá el partido próximamente, centrado en la autonomía respecto al PSOE y Sumar.
En ese informe, Podemos arremete duramente contra sus ex socios. A Sumar lo califica de ser el resultado de una "operación" orquestada por los socialistas para acabar con ellos, un producto que "acepta los límites que les marca el PSOE". De los de Pedro Sánchez, creen que han centrado parte de su historia en fomentar las escisiones a su izquierda para sacar rédito político. No quieren ser otra marca más tutelada por el PSOE, por lo que aspiran a un camino propio.
Las conclusiones de este documento son la puntilla, además, a las declaraciones de Pablo Iglesias este fin de semana, en las que calificó a Sumar como un "un proyecto políticamente muerto", y a las de Sánchez Serna el martes en el Congreso, donde indicó que Podemos se encuentra en un "proceso asambleario, en construir una izquierda autónoma del PSOE", no en la formalización de alianzas electorales.
Las reacciones desde Podemos llegan a conciencia, después de que Sumar aprobase en su asamblea de la semana pasada una enmienda en su documento político para fomentar el acercamiento y la alianza con los de Belarra en el futuro. Horas después, en el cierre del evento, que relegó oficialmente a Díaz del timón orgánico, la propia vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo protagonizó un discurso férreo. "La gente nos está esperando. A la gente le parece muy bien que tengamos matices, pero la gente lo que quiere es que caminemos juntas", trasladó como ultimátum a Podemos.
Como reacción a las declaraciones de Iglesias, a las del portavoz parlamentario y a las apreciaciones del documento político del equipo de Belarra, fuentes de Sumar apuntan a que el aumento de los decibelios se debe a que la secretaria general quiere marcar perfil de cara a la quinta asamblea morada, y que en este momento les conviene mostrarse díscolos, tirar de la cuerda.
Ven que eso también ha sucedido en el Congreso, con una visión cada vez más díscola con el Gobierno en materia social, pero también, ahora, con la defensa. Una constante es el recalco de que ya no hay un rumbo de izquierdas por los pactos del PSOE con el PP en el plano jurídico, con la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en junio; con Junts en el tema migratorio; y con los posconvergentes o el PNV en temas económicos, como la reforma fiscal en la que no se prorrogó el impuesto a las energéticas.
Socios de Díaz consideran que Podemos es consciente de que sin unidad no habrá revalidación del Gobierno de izquierdas. Creen que una parte de los morados prefiere ser oposición a uno de derechas con Vox
Pese a todo, confían en que llegado el instante decisivo, una vez se convoquen elecciones generales —ven capacidades de aguantar hasta 2027, aunque no descartan un adelanto dada la fragilidad de la mayoría de investidura— Podemos rectifique y valore los pros y los contras de querer presentarse no en conjunto con toda la izquierda, sino en solitario. Incluso concretan que "dentro de Podemos hay quien sabe que la unidad es el único camino" aunque no se diga públicamente. "También hay gente que no quiere esa unidad", lamentan, asegurando que incluso dentro de Sumar hay facciones que preferirían ir en solitario, pero "son muy mínimas" dentro de cada organización que compone el espacio plurinacional.
Unidad, pero con un nuevo paraguas
Durante la mitad del año pasado hasta la fecha, los socios del Movimiento Sumar han dejado claro que la confluencia, el paraguas de Sumar, debe ser reformulado de cara a unas nuevas elecciones. Por lo que no se descarta internamente, así lo aprecian algunas voces consultadas, que llegado el momento la candidatura de unidad que salga entre IU, Compromís, Chunta Aragonesista, Más Madrid, Catalunya en Comú o Més per Mallorca, entre otras fuerzas, pueda llevar otro nombre que equipare como iguales a todas las fuerzas y evite la actual confusión entre lo que es el movimiento y alianza. En ese tema no entra Sumar por ahora.
De facciones de la alianza cree que para que Podemos de ese paso la nueva nomenclatura y la horizontalidad es crucial, algo que puede chocar con el liderazgo político que sigue y seguirá ejerciendo Díaz dentro de la confluencia. En añadido, las primeras también serán claves. Más cuando Podemos aspira a que Montero sea su candidata tras darle rodaje en las últimas europeas con más de medio millón de votos a su favor. Si se sienta esa base, quedará por ver "el tipo de negociación y la creatividad" del momento, se asegura.
Otras fuentes, en este caso de IU, lanzan que las relaciones entre la formación de Antonio Maíllo y Podemos es buena —están integradas en La Izquierda a nivel europeo y tienen un planteamiento similar, postcomunista y ecofeminista, pero no íntegramente verde como Movimiento Sumar o los comunes—, pero que a la hora de abrir el melón de la unidad los de Belarra piden que sea sin Díaz de por medio. "O con mamá o con papá. No con los dos. Pero a estas alturas no vamos a elegir, porque queremos ir con toda la familia", utilizan como ejemplo los de Maíllo. Se posicionó, además, a favor de esa unidad este miércoles el portavoz de IU en el Congreso, Enrique Santiago, que lanzó un mensaje a Podemos: "El que se quede fuera sabe que favorece un gobierno de derechas".
Fuerzas como Compromís insisten desde hace tiempo que la unidad es importante, pero que hasta llegado el caso no valorarán qué decisión toman. Más Madrid está en esa misma línea, pese a las declaraciones del diputado en la Asamblea de Madrid, Emilio Delgado, esta semana, pidiendo que su partido vaya en solitario a las próximas generales.
En Sumar garantizan que hay un rumbo común en favor de la unidad, aunque también sectores minoritarios que prefieren ir por libre individualmente
"No es la opinión general. Hay quien tiene intereses particulares. Si bien Sumar no es lo que pudo ser, es el mejor instrumento en este momento. Habrá acuerdos y alianza, porque a diferencia de otras ocasiones, se ha dado un paso fundamental integrando a la vez a partidos nacionales, regionales y nacionalistas en un mismo proyecto", comenta una fuente relevante del grupo parlamentario. Eso es "sumamente positivo" y todos lo saben, añade, diferenciando del objetivo y el interés electoral para transformar los mismos votos en el mayor número de escaños posibles, pese a que durante esta legislatura todo se empaña por cuestiones puntuales o interés de unos y otros en salir más o menos en debates o en ruedas de prensa.
Confrontación interesada
Entre los socios se recalca que mientras Sumar está abriendo puertas a Podemos tras el encontronazo de diciembre de 2023 que hizo que salieran del grupo parlamentario para irse al Mixto, Belarra se está autoimponiendo "líneas rojas". Si esa es su finalidad, "ellos mismos", establecen. Ya Díaz, a finales de enero, instó a Podemos a ese acercamiento progresivo hasta que se dieran las elecciones. "Si no quieren, tendrán que explicarlo", concluyó, para incentivar un movimiento de Podemos que no llegó. Al contrario: hubo silencio absoluto.
Sin verbalizarlo, pero sí sugiriéndolo, se pone a Iglesias como ejemplo de esa parte de Podemos que "no quiere la unidad". Se achaca al interés que les sugiere a ese sector clásico un gobierno conservador del PP sostenido por Vox para generar más tensión y así movilizar al electorado como ocurrió en el 15-M. La conclusión es que si ese es el deseo, no tiene porqué pasar. Puede haber movilización social a través de otras organizaciones o plataformas, "en Estados Unidos el Partido Demócrata no despunta frente a las primeras semanas de gestión de Trump", se argumenta.
Desde Sumar se espera que el camino nacional tenga como espejo las andaluzas del próximo año, con la alianza entre todas las izquierdas más que atada y a falta que llegado el momento las direcciones nacionales avalen la candidatura conjunta. No se espera que Podemos ponga palos en la rueda cuando está todo ya negociado solo por marcar perfil propio. La unidad de la izquierda será igualmente esencial para María Jesús Montero si quiere tener opciones con el PSOE para acceder a la Junta. Desde Adelante Andalucía se apuesta por caminar en solitario pero pactar si hay posibilidades al día siguiente de los comicios.
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hace 4 horas
Incomprensible como el gobierno formado en su mayoría por funcionarios, profuncionarios y empleados públicos sin PGE del estado subidas salariales y mejoras para sus compañeros y colectivo de funcionarios y empleados públicos. Además de reducción de jornada laboral a 35 horas semanales, incluso en empresas públicas y entes públicos con déficit, como: ADIF, Renfe, Correos…, incluso aumentan plantillas. Mientras empresas privadas con beneficios tienen más horas y reducen plantillas. Seguimos pagándoles la fiesta de su sanidad privada MUFACE que nos cuesta más de,4.800 millones de euros, cada dos años. El empleo público ha aumentado un 2,3% más que el de la privada… GOBIERNOS DE FUNCIONARIOS, NO GRACIAS.