La neonazi Isabel Peralta ha declarado este jueves en la Audiencia Provincial de Madrid que acudió a la concentración no autorizada frente a la Embajada de Marruecos en mayo de 2021 por la convocatoria del actual eurodiputado Alvise Pérez a través de Twitter y Telegram. "No sabía que no estaba autorizada. Pensamos que Alvise sí solicitó los permisos y acudimos a su convocatoria creyendo que era legal y autorizada", ha asegurado ante el tribunal.

Peralta está acusada de un delito contra los derechos fundamentales en su modalidad de provocación a la discriminación y el odio. Según la Fiscalía, como líder de la organización ultra Bastión Frontal -ya extinguida- incitó a la violencia contra los colectivos marroquíes y musulmanes con consignas como "Alto a la invasión" y "Marruecos, Estado terrorista". Durante su declaración, ha negado que fuera la líder del grupo, afirmando que ese cargo "se lo atribuía la prensa", y ha sostenido que Bastión Frontal era solo un espacio en redes sociales para difundir ideas "en el contexto de la pandemia". Lo califica como "un grupo de amigos" que nació en 2020 para difundir unas ideas en ese contexto y que ha continuado en el tiempo.

La concentración tuvo lugar en plena crisis diplomática entre España y Marruecos tras los hechos ocurridos en la frontera en Ceuta, donde se produjeron avalanchas humanas que permitieron la entrada sin autorización de cientos de personas, muchas de ellas menores de edad. Según el Ministerio Público, Peralta encabezó la protesta y utilizó un megáfono para lanzar mensajes que incitaban a la violencia. Sin embargo, la acusada ha asegurado que "la lucha" era contra la Embajada marroquí por "razones políticas".

Durante el interrogatorio de su defensa, ha insistido en que su discurso no iba dirigido contra el pueblo marroquí. "No dije ninguna frase contra el colectivo marroquí. El discurso lo di contra las instituciones". También ha explicado que un agente de policía le pidió que disolvieran la concentración, pero que no le hicieron caso. "No participé en ningún acto violento", ha remarcado.

El agente de Policía Municipal de Madrid que redactó el atestado, que ha declarado como testigo, la ha señalado como una de las líderes de Bastión Frontal, afirmando que era una de sus figuras más visibles. Ha narrado que llevaban meses vigilando a la organización por su activismo racista, especialmente contra menores extranjeros. “Es un grupo que tiene un discurso muy extremo de odio, sobre todo hacia la inmigración”.

El fiscal mantiene la acusación

A preguntas sobre sus ideas sobre la suplantación racial, las cuales manifestó durante su discurso, se ha reafirmado en las mismas y ha recordado que los datos del Instituto Nacional de Estadística indican que los nacimientos de españoles son minoritarios respecto a los de "otros pueblos", por lo que a su entender "es cierto" hablar de suplantación racial.

En su alegato final, Peralta ha afirmado que sus palabras sobre lo ocurrido en Ceuta "reflejaban la preocupación de muchos españoles", subrayando que no considera haber cometido ningún delito. "En mis palabras no hay odio sino amor hacia nuestra identidad y nuestra nación", ha finalizado.

El juicio se ha celebrado en la Sección Tercera de la Audiencia madrileña. La Fiscalía solicita para ella una pena de tres años y seis meses de prisión. Aunque varias cuentas vinculadas al grupo ultra Núcleo Nacional llamaron a concentrarse a las puertas del tribunal en apoyo a Peralta esta mañana, finalmente no se ha producido ninguna movilización. Ha quedado visto para sentencia. El fiscal ha mantenido su solicitud de condena y ha aseverado que el delito de odio está acreditado.

Antes de marcharse en coche, Peralta ha atendido a los medios de comunicación presentes en la Audiencia, ratificando punto por punto lo que previamente había expresado ante el tribunal.