El Gobierno pisa el acelerador en el gasto militar, consciente de que tiene que demostrar ante los aliados de la OTAN —y no solo subrayarlo en los discursos— un mayor compromiso y que es capaz de cumplir el objetivo de llegar al 2% del PIB antes de 2029. Este próximo martes, 8 de abril, el Consejo de Ministros aprobará una transferencia de crédito de 2.084 millones de euros que se destinarán sobre todo a armamento. Una modificación presupuestaria muy cuantiosa y que se aprobará de golpe en el seno del Ejecutivo con las observaciones, pero no el rechazo, de Sumar, el socio minoritario de la coalición. La clave está en el momento, a escasos dos meses de la cumbre de la Alianza en La Haya y cuando EEUU presiona para que los Estados miembros inviertan un 5% de su PIB en defensa, tres puntos más que lo comprometido hasta ahora.
Fuentes gubernamentales confirmaron así la información avanzada por El País este sábado, y posteriormente lo ratificó la vicepresidenta primera y titular de Hacienda, María Jesús Montero. Desde Sevilla, adonde acudía a una manifestación en defensa de la sanidad, la ministra señaló que el Gabinete acordará modificaciones en las cuentas vigentes, las de 2023, que "permitan ir acompañando a un Presupuesto que está prorrogado y que necesita adaptarse a las necesidades de cada momento".
La vicepresidenta recuerda que la vía de la modificación presupuestaria se ha usado en años anteriores, "lo nuevo" es la apuesta por el refuerzo de la "seguridad", concepto más amplio que el de defensa
La propia Montero reconoció que esta vía, la de la aprobación de modificaciones presupuestarias que no necesitan pasar por el Congreso, es la que se ha utilizado en años anteriores y, por tanto, "no tienen ninguna característica especial, más allá de que el Gobierno ha trasladado que su concepto de defensa es de seguridad". Pedro Sánchez ha sido muy insistente en los últimos meses de que es mejor hablar de seguridad, porque es un concepto más amplio y preciso que el de defensa, ya que permite cobijar no solo el gasto en armamento, sino también la protección frente a los ataques híbridos, la ciberdelincuencia, la lucha contra el terrorismo o las emergencias climáticas. En ese sentido, el gasto que aprobará el martes el Consejo de Ministros se refiere a "tecnología de doble uso", civil y militar, en la que "el Ejecutivo está poniendo el acento", apuntó Montero.
El acuerdo para esa transferencia de crédito de 2.084 millones ya se estudió el pasado miércoles en la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios (CGSEyS), por lo que pasará a la reunión del martes del Consejo, que presidirá Montero, dado que Sánchez arrancará unas horas más tarde su agenda oficial en Hanoi, la capital de Vietnam. Sumar actuará como en otras ocasiones: defenderá sus observaciones —las mismas que ha mantenido en todo el proceso—, pero no se opondrá a la modificación presupuestaria. Es la manera en que el socio minoritario de la coalición ha resuelto sus diferencias con el PSOE en estos años. También ocurría cuando era Podemos quien se sentaba en el Gabinete.
Margen de maniobra
Sumar y el resto del bloque de investidura, convino Montero este sábado, "saben perfectamente cuáles son esas partidas presupuestarias y no ha habido ningún problema en poder tramitarla como se tramitó en años anteriores". Porque esto "no es una cuestión nueva, lo que sí es nuevo es que hay que hacer una apuesta realmente por proteger a Europa, por nuestra seguridad, que pasa por muchos elementos diferenciadores con otros países, por nuestra posición geoestratégica, entre ellos la ciberseguridad y también el ciberterrorismo", concluyó, informa EFE.
El Consejo de Ministros ya aprobó una partida de 343,8 millones en marzo, previa al nuevo decreto que permitió la subida de los sueldos en el Ejército
La Ley General Presupuestaria de 2003 y sobre todo el artículo 9 de los Presupuestos de 2023, los que están actualmente en vigor, confieren bastante margen de maniobra al Gobierno para dar luz verde a modificaciones presupuestarias, sean transferencias de crédito —de partidas inejecutadas, por ejemplo— o con cargo al fondo de contingencia. Solo tendrían que pasar por el Parlamento las generaciones de crédito. Sánchez ya dijo, pese a las críticas del PP y de otros grupos, que llevaría a las Cortes lo que fuera obligatorio, pero no aquellos gastos que pueden ser aprobados por Consejo de Ministros. Los socialistas son plenamente conscientes del rechazo de sus socios de investidura al aumento de la inversión en defensa —la posición más dura la sostiene Podemos—, por lo que tendría que depender del PP, en quien no acaba de confiar.

La vía elegida por la Moncloa es más discreta y permite ese aumento sostenido del gasto militar sin apenas publicidad. Si se revisan las referencias de los Consejos de Ministros, que se publican horas más tarde de la rueda de prensa de la portavoz, son numerosas las ocasiones en que se acuerdan modificaciones presupuestarias, muchas de ellas con destino a Defensa que ni se cuentan en la comparecencia. El 4 de marzo, el Ejecutivo dio el visto bueno a una transferencia de crédito al ministerio que dirige Margarita Robles, por importe de 343,8 millones de euros, para "atender necesidades de funcionamiento existentes". Hacienda transfería así los recursos necesarios para acometer la prometida subida de los sueldos de los efectivos de las Fuerzas Armadas —un incremento lineal y consolidable de 200 euros mensuales—, que unas semanas más tarde, el 25 de marzo, se aprobó por real decreto y que al día siguiente publicó el Boletín Oficial del Estado.
El 25 de febrero, el Gobierno cargó al fondo de contingencia 567 millones para las operaciones de mantenimiento de la paz en el exterior, una operación recurrente y que no sube el gasto militar
El 25 de febrero, el Consejo de Ministros autorizó la aplicación del fondo de contingencia, por un importe total de 567,01 millones de euros, para atender los gastos ocasionados por la participación de las Fuerzas Armadas en las operaciones de mantenimiento de la paz en el exterior. Un desembolso, sin embargo, que no supone engordar la inversión militar, porque está comprometido todos los años.
Papel más discreto de Robles
No disponer de unos nuevos Presupuestos del Estado obliga al Gobierno también a una mayor filigrana, porque ha de ir engordando la dotación a Defensa de esta forma indirecta, modificando las cuentas de 2023 y reasignando partidas. La mejora de la reducción del déficit también ha proporcionado un mayor alivio al Ejecutivo, como ya reconoció Montero a finales de marzo.
La Moncloa ha preferido que Robles guardara un papel más discreto y ha conferido más protagonismo a Albares, en consonancia con su reivindicación de un concepto amplio de seguridad
En medio del debate sobre el aumento del gasto, la Moncloa ha optado por dar un perfil más bajo a Defensa y, en particular a su titular, Robles. Ha preferido que el protagonismo recaiga en el ministro de Exteriores, José Manuel Albares. Por varias razones, como explican a este diario desde el equipo del presidente. La más obvia es que si se quiere subrayar ese concepto más amplio de seguridad, no sería congruente proyectar a Robles. También se superpone que Albares es un ministro muy cercano a Sánchez —formó parte de su Gabinete entre 2018 y 2020— y su voz se acopla por completo con lo que emite la Moncloa. Y forma parte de las reuniones ministeriales de la OTAN, dado que son convocados los titulares de Exteriores de los Estados miembros, como ocurrió esta pasada semana, de hecho.

La responsable de Defensa, magistrada de carrera y sin carné socialista, se ha distinguido, en sus casi siete años en el Gobierno, por ser una especie de verso libre, sobre todo en sus críticas sin ambages al socio minoritario de la coalición. Pero en el círculo de Sánchez insisten en la "lealtad total" de Robles al líder socialista y en la relación estrecha y personal que ellos mantienen desde hace muchos años. Él la fichó para sus listas en 2016 y fue de las pocas diputadas que se opusieron a facilitar la investidura de Mariano Rajoy, aquel abismo que fracturó como nunca al PSOE.
Marco Rubio ha garantizado que EEUU permanecerá en la OTAN, pero pide que los aliados aumenten su inversión en defensa hasta el 5% del PIB
El pasado jueves, en su primera visita a la OTAN en Bruselas, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, garantizó que su país seguirá en la Alianza, pero continuó empujando para que los Estados miembros aumenten su inversión en defensa hasta el 5% del PIB, un objetivo que "incluye" a Washington, que también deberá aumentar su gasto. Según las expectativas de gasto para 2024, EEUU se quedaba en un 3,38%.
Llamadas de la Administración Trump a España
España se situaba en el 1,28%, en el último puesto de los 32 aliados. Pero esa era una cifra estimada que el Gobierno espera ver aumentada, consignando como gasto en defensa otras partidas de los Presupuestos. Pero el Ejecutivo no ha precisado aún de qué base se parte y cuándo aspira a cumplir el compromiso del 2%. Solo ha anticipado que lo hará antes de lo previsto. Llegará a ese umbral "muy anticipadamente", confirmó Robles el pasado martes en Lisboa. Sánchez sí ha venido destacando que su Gobierno ha aumentado en 10.000 millones el gasto militar respecto a 2018, cuando aterrizó en el poder tras ganar la moción de censura a Rajoy. Eso situaría el gasto en unos 21.000 millones de euros, algo más del 1,3% de un PIB de 1,59 billones, un porcentaje que aproximaría España a otros países aliados, como Italia o Canadá. La Administración de Donald Trump ya ha trasladado formalmente al Gobierno de Sánchez que quiere que gaste más en defensa. Lo hizo en la conversación que mantuvieron el 28 de marzo el dos de Rubio, Christopher Landau, y el secretario de Estado de Asuntos Exteriores español, Diego Martínez Belío. A esa charla siguió otra, el pasado 2 de abril, entre Rubio y Albares.
En Defensa señalan que es "imposible" que España pueda asumir un compromiso del 5%, que supondría un gasto de unos 80.000 millones. "No habría ni capacidad de gastarlo", subrayan
Poco antes de la cumbre de La Haya de la OTAN, programada para el 24 al 26 de junio, se conocerá la cifra de gasto. Pero, en todo caso, el 2% puede quedarse corto. En la cita en la ciudad holandesa se espera que los aliados fijen un nuevo objetivo de inversión en defensa, que podría llegar al 3% o 3,5% del PIB. En todo caso, en el departamento de Robles subrayan que sería "imposible", inviable en España —"y en casi todos los países europeos"— asumir un compromiso de gasto del 5%, como quiere Trump. En el caso de España, supondría una inversión de unos 80.000 millones de euros. "No habría ni capacidad de gastarlo", remarcan a El Independiente fuentes de Defensa.

Antes de la cumbre de junio, el presidente tiene previsto llevar al Congreso su "gran plan nacional para el desarrollo e impulso de la tecnología y la industria de la seguridad y la defensa españolas", el que "concentrará el grueso de la inversión adicional, exigida para cumplir con los socios europeos" y canalizará líneas de colaboración público-privada, para "crear un nuevo salto tecnológico e industrial en España", según explicó él mismo en su comparecencia parlamentaria del pasado 26 de marzo.
Antes de la cumbre de La Haya de finales de junio, el Gobierno prevé tener listo su plan de impulso de la industria española de defensa, que agrupará el grueso de la inversión adicional, exigida para llegar al 2%
Fue en ese pleno en el que Sánchez afeó a Ione Belarra, líder de Podemos, que le llamase "auténtico señor de la guerra" cuando ella misma, cuando era ministra de Derechos Sociales de su Gobierno y su partido formaba parte de la coalición, dio el visto bueno a aumentos del gasto similares a los que se han venido aprobando en esta legislatura por Consejo de Ministros. "Por supuesto que tenemos que comprometernos con la seguridad y la defensa de todos los europeos. Por cierto, lo hemos hecho con ustedes en el Gobierno y ustedes no dijeron nada —le reprochó—. ¿Será porque estaban ustedes en el Gobierno? Desde que yo soy presidente del Gobierno, nosotros hemos aumentado en 10000 millones de euros el presupuesto en defensa, señoría. Con ustedes en el Gobierno, con usted como ministra. Entonces usted no me llamaba señor de la guerra. Ahora sí". Es probable que las críticas de Podemos vuelvan a repetirse. Pero Sánchez no prevé cambiar de rumbo.
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hace 12 horas
El gobierno formado en su mayoría por funcionarios, profuncionarios y empleados tirando de inventos para asumir un agujero. En Alemania y Reino Unido iban a reducir administración ( plantillas) para paliar el sobre gasto en defensa. Aquí do gobiernos de funcionarios y como han creado un 2,3% más de empleo público que de la privada ( por cada nuevo funcionario son de dos a tres votos por domicilio) además de sumarse a la reducción de jornada laboral de 35 horas semanales, incluso empresas públicas y entes públicos con déficit, como: ADIF, Renfe, Correos…, además de ampliar plantillas. Mientras empresas privadas con beneficios tienen más horas y reducen plantillas. Incomprensible como seguimos pagándoles la fiesta de su sanidad privada MUFACE que nos cuesta más de,4.800 millones cada dos años. GOBIERNOS DE FUNCIONARIOS, NO GRACIAS.