El juez del Tribunal Supremo Ángel Luis Hurtado, instructor del caso contra el fiscal general del Estado por revelación de secretos, descarta la participación de la exasesora de Moncloa Pilar Sánchez Acera en la filtración de los datos de la causa sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso. El magistrado, eso sí, advierte de "fisuras" en su testimonio y da por hecho que el correo interno del procedimiento contra Alberto Sánchez Amador llegó a la casa del Gobierno "presumiblemente" desde Fiscalía.

En un nuevo escrito rubricado este mismo lunes, el magistrado descarta la imputación de la que fuera jefa de gabinete de Óscar López cuando éste era a su vez jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta imputación la había pedido el denunciante, así como la acusación popular Fundación Foro Libertad y Alternativa, después de la declaración hace dos semanas de Sánchez Acera y del exsecretario de Estado de Comunicación Francesc Vallès.

El togado explica que si el correo del 2 de marzo, en el que el abogado de Gonzalez Amador confiesa su fraude a Hacienda y que está en el foco de la investigación, llegó al poder de Sánchez Acera fue "presumiblemente desde la Fiscalía General del Estado" y, por tanto, se apuntalan los indicios contra García Ortiz y su subordinada, la fiscal jefa de Madrid Pilar Rodríguez.

Sobre ella, en cambio, expone que "no hay base indiciaria para considerar" que pudiera haber participado en un delito de revelación de secretos porque cuando ella envía ese documento al diputado de la Asamblea Juan Lobato la información ya había dejado de ser confidencial "al haber sido filtrada, aparentemente, por la Fiscalía, de manera que no era novedoso lo que transmitía".

Además, ella no lo conoció "por razón de su propio cargo", único sujeto que podría cometer un delito porque no es investigadora, no es fiscal. Lo que hizo fue reenviárselo a Lobato para que este hiciera uso de él en la Asamblea de Madrid, por tanto, "no reveló nada" y "en consecuencia" no se le puede considerar partícipe de la revelación de secretos.

Ahora sí, tal y como publicó este periódico, el juez no se cree la versión que dio la trabajadora del PSOE quien aseguró que le llegó a través de la prensa la mañana del 14 de marzo. "Lo anterior no significa que se dé credibilidad a un testimonio, que ofrece importantes fisuras, a la vista de las diligencias practicadas", esgrime Hurtado. Sánchez Acera no le dijo a Lobato de dónde obtiene el documento y, muy al contrario, le pide que tenga cuidado con los datos personales que van en él.

Para el juez "es ineludible enmarcar los hechos" en el contexto político de entonces. "Se trata de un documento al que da no poca importancia la propia Sánchez Acera, en la medida que, desde que le llega, lo pone en conocimiento de Juan Lobato, para que haga uso de él en la Asamblea de la Comunidad, con una serie de instrucciones para que lo muestre en el contexto político que le indica, y que, ante las dudas que sobre su origen en Fiscalía le pone, realiza gestiones para poder mostrar el mismo documento, pero no como le llegó, sino con los datos personales tapados", indica el auto.

Hurtado indica que el comportamiento de Sánchez Acera "en modo alguno se puede decir que sea un ejemplo de colaboración de cara al esclarecimiento de los hechos", pero no por ello puede imputarla. "Por más que se pueda considerar reprobable" que no ayude a explicar cómo obtuvo el documento adjunto al email personal del letrado del novio de Ayuso.