El reconocido activista y presentador de televisión Frank Cuesta ha sido detenido en Tailandia bajo la acusación de posesión ilegal de especies protegidas en su santuario de rescate animal, Santuario Libertad, ubicado en la provincia de Kanchanaburi. La detención se produjo después de que una denuncia anónima alertara a las autoridades sobre la supuesta presencia de animales sin los permisos adecuados.

Durante la inspección del santuario, las autoridades tailandesas encontraron varias especies que requieren documentación específica para su tenencia legal. En concreto, se identificaron nueve nutrias de uñas pequeñas y una pitón de pico de pato que, según las autoridades, no contaban con la documentación necesaria. Estos hallazgos llevaron a la detención de Cuesta, quien fue trasladado a una comisaría local, donde ha permanecido mientras se resuelve su situación legal.

Problemas recurrentes con la legislación tailandesa

No es la primera vez que Cuesta se enfrenta a problemas legales en Tailandia. A lo largo de los años, ha denunciado en numerosas ocasiones la corrupción en torno al tráfico ilegal de animales en el país, lo que le ha valido la enemistad de algunos sectores. El Santuario Libertad, que él mismo fundó, ha estado en el punto de mira de las autoridades en varias veces debido a su trabajo con animales rescatados. A pesar de que el presentador ha asegurado que todos los ejemplares alojados en su santuario han sido rescatados de situaciones de abuso o tráfico ilegal, las regulaciones en Tailandia son estrictas y han generado múltiples enfrentamientos burocráticos.

Frank Cuesta ha manifestado públicamente su descontento con la falta de apoyo institucional y ha advertido sobre la difícil situación en la que se encuentran los santuarios de rescate en el país. Ha señalado que la presión de las autoridades y las constantes inspecciones hacen cada vez más complicado su trabajo, lo que pone en riesgo la continuidad del proyecto.

Conflictos con Yuyee

Además de sus problemas legales relacionados con el santuario, Cuesta también ha estado envuelto en una batalla judicial con su exmujer, la exmodelo y actriz tailandesa Yuyee Alissa Intusmith. La relación entre ambos se ha deteriorado en los últimos años, a pesar de que Cuesta dedicó enormes esfuerzos a conseguir la liberación de Yuyee cuando esta fue encarcelada en 2014 por posesión de cocaína. La sentencia inicial, que la condenaba a 15 años y seis meses de prisión, se amplió debido a irregularidades relacionadas con la posesión de animales salvajes en su domicilio.

Frank Cuesta hizo múltiples campañas en redes sociales y gestiones legales para lograr su excarcelación, algo que finalmente ocurrió tras más de seis años de reclusión. Sin embargo, tras recuperar la libertad, Yuyee presentó diversas querellas contra Cuesta, acusándolo de difamación, fraude fiscal y maltrato animal dentro del santuario. Estas denuncias han generado aún más complicaciones para el presentador, quien enfrenta la posibilidad de ser multado, deportado o incluso encarcelado.

En recientes declaraciones, Yuyee ha acusado a Cuesta de reducir progresivamente la pensión para sus hijos, lo que ha intensificado el enfrentamiento entre ambos. Por su parte, el presentador ha negado estas acusaciones y ha asegurado que todo lo que ha hecho ha sido en beneficio de su familia.

Los problemas de salud de Frank

A todo este complicado panorama se suma el delicado estado de salud de Cuesta. El presentador reveló a sus seguidores que ha retomado un nuevo tratamiento contra la leucemia que padece desde hace 20 años, una enfermedad que le ha afectado físicamente y que ha añadido una carga adicional a sus problemas personales y legales. A pesar de ello, ha continuado con su labor en la conservación de animales, aunque ahora su situación parece más incierta que nunca.

"Aunque veáis que bajo de peso o que se me cae el pelo, es una cosa normal y no es que me esté muriendo ni que me esté pasando nada malo, es para mantenerse", aclaró. Explicó que, periódicamente, debe someterse a un tratamiento intensivo que genera estos cambios físicos. "Todos los eneros me tienen que meter un mogollón de cosas ahí por la médula y hacer unas cosas", comentó para calmar a sus seguidores.

Frank padece leucemia mielógena crónica, un tipo de cáncer en la sangre que impacta la médula ósea y la producción de células sanguíneas. Esta enfermedad progresa en tres etapas: crónica, acelerada y blástica. En la actualidad, se encuentra en la fase acelerada, considerada una de las más difíciles debido a su menor respuesta a los tratamientos. Sin embargo, él ha afirmado que su enfermedad está bajo control y que no hay razón para alarmarse.

El futuro del activista

La detención de Frank Cuesta podría marcar un punto de inflexión en su vida y en su labor en Tailandia. En varias ocasiones, el activista ha expresado su frustración por las trabas legales y la falta de apoyo institucional en el país, e incluso había considerado la posibilidad de abandonar Tailandia y trasladar su santuario a otro lugar donde pudiera trabajar con mayor libertad. Sin embargo, siempre terminaba apostando por quedarse debido a su compromiso con los animales rescatados y su lucha contra el tráfico ilegal de especies.

Ahora, su situación es más incierta que nunca. Aunque su familia y su equipo legal trabajan para conseguir su liberación bajo fianza, las acusaciones en su contra podrían derivar en un proceso judicial prolongado. Existe la posibilidad de que se enfrente a una pena de cárcel o incluso a una orden de deportación, lo que lo obligaría a dejar atrás años de trabajo en su santuario y buscar un nuevo rumbo en otro país.

A pesar de las dificultades, Cuesta ha dejado claro en más de una ocasión que seguirá luchando por la conservación de los animales, independientemente de las circunstancias. No obstante, con el desgaste que supone su enfermedad, la creciente presión legal y los conflictos personales que enfrenta, su capacidad para continuar con esta misión está en riesgo.

Los próximos días serán clave para determinar qué sucederá con Frank Cuesta y el futuro del Santuario Libertad. Mientras tanto, sus seguidores y defensores continúan movilizándose en redes sociales, denunciando lo que consideran una persecución injusta y exigiendo su pronta liberación.