La Unión Europea dio un paso firme a finales de 2023 para poder proteger la estabilidad económica frente a presiones externas o una guerra comercial. Con la aprobación del Instrumento Anticoercitivo Bruselas cuenta ya con un mecanismo jurídico que le permite dar la réplica necesaria frente a cualquier intento de coerción económica por parte de países de fuera de la Unión. Este instrumento tiene como objetivo disuadir y llegado el caso, emplear contramedidas frente a acciones que afecten las inversiones y el comercio de los Estados miembros.

La cohesión económica supone un principio clave en el caso de la Unión Europea para reducir las desigualdades existentes en las diversas regiones de los Estados miembros. La Unión Europea fomenta la integración y el crecimiento económico de los Estados miembros a través de los fondos estructurales y las políticas de desarrollo, que redundan en una mayor estabilidad.

La cohesión económica resulta fundamental para asegurar la estabilidad y competitividad de la Unión Europea en el mercado mundial; permite que todas las regiones tengan acceso a oportunidades de crecimiento análogas, contiene las disparidades económicas internas y fortalece la resiliencia del bloque ante crisis externas o intentos de coerción económica que puedan debilitar su economía.

Qué es el Instrumento Anticoercitivo

El instrumento anticoercitivo es un instrumento creado para dar respuesta a las situaciones en las que un tercer país recurre a la presión de la UE o de un Estado miembro con medidas comerciales y amenazas económicas y contra las que la Comisión Europea investiga la coerción económica, adoptando medidas de represalia para la defensa del comercio, cuando es necesario.

Medidas de represalia y su aplicación

Si se determina la presencia de una acción coercitiva, entonces la Unión Europea puede reaccionar llevando a cabo cualquier medida de las que hemos mencionado, es decir, aranceles, limitaciones en el comercio de servicios y restricciones al acceso a la inversión extranjera directa, con el objetivo de disuadir a los países infractores y de proteger los intereses económicos de la UE, que se basan, entre otras cuestiones, en el principio de trato justo.

Cuáles son las posibles contramedidas ante la coerción económica

La Unión Europea no actúa independientemente en la lucha que está llevando a cabo en estos momentos para contrarrestar la coerción económica. Colectivamente se asocia con sus aliados a nivel internacional como son por ejemplo Estados Unidos y Japón para coordinar una reacción conjunta. Estas agrupaciones aumentan la capacidad de disuadir a las partes infractoras y amplían la eficacia de las sanciones económicas a los infractores concretos, constituyendo así un bloque de defensa económica más potente.

Sin embargo, en este caso la lucha sería contra uno de los aliados a nivel internacional, como es el caso de Estados Unidos, por lo que la Unión Europea debería apoyarse en otros aliados para llevar a cabo las medidas pertinentes que puedan dañar la economía de los países miembros.

Impacto en el comercio global

El uso del Instrumento Anticohercitivo podría redefinir las normas del comercio mundial. Estableciendo un precedente de resistencia ante la coerción económica -la UE podría incitar a otras economías a realizar otras exigencias, lo que podría desequilibrar el poder en aquellas relaciones comerciales y fortalecer el bloque europeo-.

Con la implementación de esta nueva herramienta, la Unión Europea refuerza su posición en la defensa de la economía de la Unión Europea y de la de Estados miembros. Ante un contexto cada vez más competitivo y volátil, contar con mecanismos de protección económica se antoja fundamental para asegurar, por una parte, la estabilidad y crecimiento sostenible del bloque, así como para reducir, por la otra, las eventualidades por las disputas provenientes del comercio internacional.