"¡Sin nuestro equipamiento militar, habríais perdido la guerra en dos semanas! Deberías estar agradecido, hay gente muriendo, apenas tenéis soldados, y dices 'no quiero un alto el fuego'. Tienes que estar agradecido, porque tú no tienes las cartas. Estás enterrado". El encuentro entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, ha saltado por los aires durante sus primeros minutos. Gritos, amenazas y acusaciones entre ambos y el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que ha acusado a Zelenski de faltar el respeto a Estados Unidos en la presencia de los medios.

Después, Trump ha dado por terminadas las negociaciones con Ucrania publicando un mensaje en su red social en el que ha dicho que Zelenski "no está preparado para la paz si Estados Unidos está en medio" porque cree que eso le da "una fuerte ventaja en las negociaciones". Ha asegurado que el ucraniano ha faltado el respeto a EEUU y que vuelva cuando esté preparado para la paz.

"No creo que sea respetuoso esto de venir al Despacho Oval a discutir la situación delante de los medios americanos", ha lamentado Vance. "¿Crees que es respetuoso venir al Despacho Oval de los Estados Unidos de América y atacar a esta Administración que está intentando evitar la destrucción de tu país? Deberías estar agradecido al presidente". "No estás en posición de decirnos qué tenemos que sentir", le ha apoyado Trump cuando Zelenski ha sugerido que EEUU podría tener también problemas en el futuro.

"Estás jugando con las vidas de miles de personas, estás jugando con la tercera guerra mundial", le ha gritado Trump a Zelenski. Ambos se han gritado antes de empezar su encuentro, durante esos minutos que, como es costumbre en la Casa Blanca, están dedicados a responder a las preguntas de algunos medios de comunicación presentes en la sala. Ha sido en ese marco en el que Zelenski y Vance se han enzarzado en una discusión que al parecer ha arrancado cuando el primero ha tratado de advertir a Trump sobre que no debe confiar en el presidente ruso, Vladimir Putin.

La situación se ha precipitado después de que Zelenski tratase de explicar por qué cree que no hay que confiar en Putin, después de que Trump defendiese su equidistancia. " Si no me alinease con ambos , nunca tendrían un acuerdo. Queréis que diga cosas terribles de Putin y que después vaya y le diga 'hey, Vladimir, ¿qué hacemos con el acuerdo?', pero no funciona así. No estoy alineado con nadie, estoy alineado con los Estados Unidos de América, y con el mundo, y quiero que pasemos página con esto. ¿Queréis que sea duro? Puedo ser más duro que ningún ser humano que jamás hayáis visto, pero si fuese así de duro, nunca conseguiría nada", ha dicho el estadounidense.

Ha sido entonces cuando Zelenski ha intervenido para decir que Putin en 2014 se anexionó Crimea y que Ucrania ha tenido "muchas conversaciones" con Putin, incluso llegaron a firmar un acuerdo de alto el fuego con Macron y Merkel, y que después lo rompió. "¿De qué tipo de diplomacia está hablando JD Vance?". En ese momento, el vicepresidente estadounidense ha perdido los papeles y ha cargado contra el ucraniano mientras los medios seguían tratando de preguntar a ambos.

Zelenski ha viajado este viernes a la Casa Blanca para cerrar un acuerdo sobre los recursos naturales de Ucrania que podría condicionar el final de la guerra con Rusia. Se esperaba que ambos presidentes firmasen un pacto que permitiría a Washington acceder a parte de los minerales de Ucrania, una cesión que Trump entiende como imprescindible para que su país recupere parte del esfuerzo económico invertido en la guerra y que Ucrania necesita para seguir contando con el beneplácito del estadounidense.

Estaba previsto que ambos presidentes diesen a conocer los detalles de su acuerdo a la una de la tarde, hora local -siete de la tarde en la España peninsular-, tras un encuentro que durará unas dos horas. Previamente, Zelenski se ha reunido con un grupo de senadores de ambos partidos, republicano y demócrata, que le han transmitido su apoyo a Ucrania. Ahora ambos están reunidos en privado y no está claro si todavía podrá haber un acuerdo o si tras el choque inicial queda totalmente enterrado.

Después de una semana de insultos y amenazas, Ucrania y Estados Unidos llegaron el martes a un preacuerdo sobre los minerales ucranianos, pero los términos del pacto no se hicieron públicos y, según medios estadounidenses que accedieron al borrador, no incluía garantías de seguridad para Ucrania. El presidente habría conseguido su objetivo usando la misma técnica que ha practicado con los aranceles: primero, amenazar, y después negociar.

La semana pasada Trump llamó a Zelenski "dictador sin elecciones" y le recomendó "moverse rápido" o "no le quedará nada de país". El estadounidense subió el tono contra el presidente ucraniano después de que éste sugiriera que Trump vive "en una burbuja de desinformación". "Me gustaría ver más verdad en el equipo de Trump", dijo. Y el presidente de EEUU explotó en redes sociales. "Rechaza convocar elecciones, está muy abajo en las encuestas ucranianas, y la única cosa que se le ha dado bien ha sido jugar con Biden". Ucrania no ha celebrado elecciones desde 2019 porque desde hace tres años, cuando Rusia la invadió, está en vigor la ley marcial, que impide convocarlas mientras el país esté en guerra.

En la opinión del mandatario estadounidense, el conflicto en Ucrania tiene que acabarse ya y solo EEUU y su Administración pueden negociar el fin de la guerra con Rusia "algo que todos admiten", ha dicho Trump. "[El expresidente estadounidense, Joe] Biden nunca lo intentó, Europa ha fracasado a la hora de traer la paz, y Zelenski probablemente quiere seguir sacando rédito de esto. Amo Ucrania, pero Zelenski está haciendo un trabajo terrible, su país está destrozado, y millones han muerto sin necesidad. Y así sigue siendo…", repitió Trump, sin mencionar que fue Rusia quien invadió Ucrania.

A esa escalada dialéctica de la semana pasada le han sucedido varias visitas de líderes europeos con el objetivo de calmar los ánimos. Tanto el presidente francés, Emmanuel Macron, como el primer ministro inglés, Keir Starmer, han visitado Washington para hablar sobre la guerra. En ambos casos, los líderes le han advertido sobre acercarse al presidente ruso, Vladimir Putin, al mismo tiempo que han intentado fortalecer la relación entre sus países y Estados Unidos.

Este lunes se cumplió el tercer aniversario del inicio de la guerra en Ucrania, en la que han muerto 12.654 civiles, de ellos 673 niños, mientras los heridos ascienden a 29.393, según datos de la ONU. El mismo día, Estados Unidos votó junto con Rusia y Corea del Norte en contra de una resolución de la ONU que pedía que Rusia saliese de Ucrania.

El acuerdo entre Ucrania y EEUU incluye, según se ha filtrado, la explotación conjunta de minerales críticos en suelo ucraniano, además de petróleo y gas, en lo que la Casa Blanca ve como un primer paso para llegar a un alto el fuego con Rusia. Pero no incluye nada relacionado con la seguridad de Ucrania, asunto que podría detallarse en otro acuerdo. Zelensk era reacio a llegar a un pacto así, pero la escalada de los últimos días ha empujado a los ucranianos a ver el acuerdo como una manera de encauzar las relaciones con la Administración Trump no solo a corto sino también a largo plazo.

El pacto llegó después de que Estados Unidos haya cedido en su exigencia de recibir 500.000 millones de dólares en “potenciales ingresos” por parte de Ucrania y sus minerales, la cifra que Trump estimaba que EEUU había aportado al país en guerra, aunque Zelenski recordó que Biden apenas transfirió 100.000 millones. Finalmente no se habría establecido una cantidad concreta que EEUU deba recibir del fondo común mediante el que ambos países gestionarán los beneficios de la explotación de los recursos minerales ucranianos.