"Hoy, el presidente Donald Trump declara que el comercio con el extranjero y sus prácticas económicas han creado una emergencia nacional, y esta orden impone aranceles en respuesta para fortalecer la posición económica internacional de Estados Unidos y proteger a los trabajadores estadounidenses". Con esta frase arranca la orden ejecutiva que el líder estadounidense firmó este miércoles, 2 de abril, el nuevo Día de la Liberación con el que venía amenazando desde hacía semanas, y con esta frase el sistema que a día de hoy rige el comercio internacional estalló por los aires.

Estados Unidos ha optado por aplicar aranceles del 10% a casi todos los países con los que mantiene algún tipo de relación comercial, en lo que supone su aplicación de gravámenes más expansiva hasta la fecha, y que se verán incrementados dependiendo del país. Con su movimiento, Trump sube significativamente el tono en la guerra comercial que ya venía librando con sus socios comerciales, pese a que su decisión, probablemente, llevará a incrementos de precios significativos para los consumidores y empresas americanas.

El presidente llevaba semanas amenazando con importantes medidas de castigo a todos los países con los que Estados Unidos tiene déficit comercial, pero su anuncio terminó yendo mucho más allá de lo que los expertos pronosticaban.

China, Japón y la Unión Europea afrontarán gravámenes entre dos y tres veces más altos que el resto de países -del 34%, 24% y 20%, respectivamente, que en el caso de China se sumarán al 20% ya impuesto- porque Trump considera que han tratado a su país "injustamente". Algunas de las tasas más altas van dirigidas a los mayores socios comerciales estadounidenses, y aunque el presidente aseguró ayer que esas cifras son resultado de difíciles cálculos matemáticos que tienen en cuenta un sinfín de factores que afectan al comercio entre su país y los extranjeros, los datos evidencian que realmente son fruto de dividir el déficit comercial de EEUU con otro país entre las importaciones de EEUU.

El presidente de EEUU, Donald Trump, presenta en el jardín de las rosas de la Casa Blanca los aranceles que impondrá a países de todo el mundo. EFE/EPA/KENT NISHIMURA / POOL

Es decir, que Estados Unidos ha optado por castigar con más fuerza a los países con los que tiene un mayor déficit comercial -la diferencia entre exportaciones e importaciones, cuando el resultado es negativo-, pero asegurando que tan solo está devolviendo a sus socios comerciales el trato injusto que ellos aplican a EEUU.

Y aunque en un primer momento la Casa Blanca y el propio presidente aseguraron que los gravámenes repercutirían en todos los países del mundo, la orden ejecutiva detalla excepciones importantes. Rusia se libra de cualquier tipo de castigo, pese a que el presidente estadounidense había asegurado estar muy enfadado con su falta de voluntad para alcanzar a un acuerdo de paz en Ucrania y había amenazado con imponerle fuertes aranceles a su petróleo.

Corea del Norte, Cuba y Bielorrusia también quedan fuera del mazazo arancelario porque, según la Casa Blanca, dichos países porque "ya están enfrentándose a unos aranceles extremadamente altos y nuestras sanciones previamente impuestas impiden cualquier comercio de calado con estos países". No obstante, los datos que constan en las propias webs del Departamento de Comercio estadounidense revelan que aunque los embargos son importantes, no implican que el comercio con dichos países esté reducido a cero.

De hecho, el comercio total de bienes entre Rusia y EEUU en 2024 fue de 3,5 millones de dólares. Entre Cuba y EEUU los negocios equivalieron a un volumen de 591 millones de dólares en el mismo año, mientras que a Bielorrusia Estados Unidos le exportó bienes por valor de 10,6 millones e importó de allí 20 millones. En el caso de Corea del Norte, la relación comercial fue prácticamente inexistente, de exportaciones por valor de 1,5 millones e importaciones por valor de 100.000 dólares.

En la lista que el presidente estadounidense desveló en los jardines de la Casa Blanca y que después compartió su equipo de comunicación, Canadá y México tampoco aparecían, pero quedaban fuera por un motivo muy distinto: Estados Unidos ya decretó un 25% de aranceles para todos los productos procedentes de ambos países que quedasen fuera del tratado de libre comercio que mantiene con ambos, y además, están sujetos a la gestión de la frontera y a cómo avance la entrada de inmigrantes ilegales y de drogas, por lo que prefiere mantener las negociaciones con ambos aparte.

Los nuevos aranceles no aplican a los productos a los que Trump ya ha castigado con otros aranceles, como es el caso del aluminio y del acero y de los automóviles, así como los productos farmacéuticos y semiconductores. También quedan fuera la energía y otros "minerales que no están disponibles en Estados Unidos", según han detallado funcionarios de la Casa Blanca en un comunicado enviado a periodistas de todo el mundo.

El argumentario de Trump: "Los números son injustos"

"Vamos a empezar a ser muy listos, y vamos a empezar a ser muy ricos otra vez", dijo Trump, que durante su discurso trató de argumentar que su decisión era la inevitable debido el "injusto trato" que recibe Estados Unidos por parte del resto de países. "Los números son tan desproporcionados, tan injustos", repitió el presidente.

"Los países han manipulado sus monedas, subsidiado sus exportaciones, pero eso se acabó"

"Durante décadas, Estados Unidos ha relajado las barreras comerciales que tenía con otros países, y mientras esos países han dispuesto aranceles enormes a nuestros productos y han creado enormes barreras no monetarias para mermar nuestras industrias, en muchos casos las barreras no monetarias han sido peores que las monetarias. Han manipulado sus monedas, han subsidiado sus exportaciones, robado nuestra propiedad intelectual, impuesto un IVA desorbitado para perjudicar a nuestros productos, adoptado reglas injustas y estándares técnicos", protestó.

"Han sido unos asquerosos, pero luego siempre venían a nosotros y nos decían que debíamos pagar (...). Pero esos días se han acabado. Y no culpo a esos otros países por toda esta calamidad, culpo a los expresidentes y a los líderes anteriores que no han estado haciendo su trabajo. Dejaron que pasara, dejan que pase hasta un punto que nadie puede creerse, y esa es la razón por la que esta noche impondremos aranceles del 25% a todos los automóviles fabricados en el extranjero", declaró Trump.

Después de días en los que en el gabinete de Trump cundía el miedo por que los estadounidenses no entendiesen por la razón detrás de los aranceles, que previsiblemente dispararán los precios de los bienes y servicios del país, el presidente dedicó este miércoles más de una hora a tratar de explicar los motivos que le llevan a tomar esta decisión.

Todo su discurso giró alrededor de la idea de las injusticias, del trato injusto que los países extranjeros aplican a Estados Unidos, con el que están "estafando" a los americanos, y, a su vez, alrededor de cómo compensar estas disparidades llevará a fortalecer la industria nacional, y de paso, el empleo, la economía y los ahorros de los estadounidenses, porque espera que parte de las empresas extranjeras afectadas por los aranceles opten por mover sus fábricas a EEUU para no tener que pagarlos.

Sin embargo, la industria estadounidense podría ser de los sectores que más podrían sufrir el impacto de los aranceles en el caso de que los países extranjeros tomen medidas similares en respuesta, como se espera. Estados Unidos produce más petróleo y gas natural que ningún país del mundo, y exporta gran parte como gasolina, gasoil y gas natural licuado, entre otros, recuerda el New York Times. De su lado, EEUU exporta servicios por valor de un billón de dólares (a trillion, en inglés) al año, y si la Unión Europea decide imponer aranceles a las plataformas digitales americanas golpearía a un gran número de sectores, desde el financiero al de los viajes o incluso a la industria médica.

La bolsa reflejaba estos miedos en los minutos después al anuncio de Trump. Sus declaraciones tuvieron lugar una vez el mercado había cerrado en Wall Street, pero el mercado after hours mostraba que los futuros del S&P 500, el índice más importante del país, caían casi un 2%, haciendo desaparecer las ganancias del 0,7% registradas a lo largo del día. De la misma manera, los futuros del Nikkei 225 japonés también caían más de un 2%, con lo que se espera que el jueves sea un día complicado para los inversores.

Retrasa su entrada en vigor

Finalmente los aranceles anunciados este miércoles no entrarán en vigor inmediatamente, sino que lo harán por fases. En un primer momento, lo harán los gravámenes del 10% a todos los países, el 5 de abril, y después, el 9 de abril, llegará el momento de los aranceles "recíprocos", los que aplican a los países con los que Estados Unidos tiene mayor déficit comercial, que se sumarán a los anteriores.