Se nota que las vacunas son extranjeras porque nos han llegado en plenas vacaciones y España, como el gran estanco con bandera de estanco que es, no funciona en festivos, en domingos, en días de la patrona ni en puentes con caravana. Con las vacunas hicimos nuestra ceremonia de las uvas, poniendo una docena o así muy adornadas de espumillón pero un poco amargas, como el propio menú extraordinario del asilo o del hospital, y ya luego seguimos con lo nuestro. O sea, ya nos dedicamos a atender al cuerpo como de nutria mojada de Cristina Pedroche, a preparar un entierro para la Puerta del Sol como un entierro vikingo, a la ingeniería de diseñar un roscón de Reyes sin haba o, en el caso del Gobierno, a lanzar al candidato Illa aprovechando (lo dijo el propio Iceta como argumento incontestable) que el mitin era en domingo.
Te puede interesar
Lo más visto
- 1 Una actriz de Sueños de libertad anuncia su embarazo
- 2 Madrid acoge más menores inmigrantes que Cataluña
- 3 La Fiscalía pide seis años y medio de cárcel para el teniente coronel Oliva
- 4 Madrid se revuelve ante las dudas del Gobierno sobre menores inmigrantes
- 5 Luis García Montero y las viudas vituperadas
- 6 240 kilómetros de litoral, en manos del Gobierno vasco
- 7 El creador de Adolescencia, serie de Netflix, desmonta su mentira
- 8 23 cubos 'antigoteras' en el acceso a la Universidad Pública Vasca
- 9 Zapatero: "No me siento nada orgulloso de nuestra especie"