Hace ya un año de aquel tuit de Echenique hablando de una “gripe menos agresiva que la de otros años” y alabando la profesionalidad de un Lorenzo Milá que hacía de enteradillo de barbería o de tasca: “Pero chico, parece que se extiende más el alarmismo que los datos...”, decía, moviendo el micrófono como un as de bastos. La política y el periodismo son dos profesiones de la prisa, aunque el periodismo debería tener ambición de verdad. Sin embargo, a veces sólo hay ganas de hacer de padrecito, de dar paz y perdón urgentes, y uno se ve en la televisión o en la columna como con aureola de santo de obrador. Yo creo que éstos son peores que los alarmistas, los del apocalipsis diario, que al menos necesitan imaginación sanjuanista para sus bestias y ajenjos.
Te puede interesar
Lo más visto
- 1 La Promesa deja en shock a sus fans: alguien desentierra a Jana
- 2 Lo de Juan Carlos Rivero y Belén Esteban
- 3 El tiempo para no cerrar Almaraz, se agota
- 4 El asturiano de Cifras y letras, a por el bote: "Fui a Pasapalabra"
- 5 Prisa amenaza a los accionistas rebeldes con una contra-demanda
- 6 El juez Hurtado dice que la filtración del correo del novio de Ayuso llegó a Moncloa "presumiblemente" desde Fiscalía
- 7 Avance del capítulo 30 de 'Una nueva vida'
- 8 PP pide rechazar cesión a Marruecos del espacio aéreo del Sáhara
- 9 Quién es Peter Navarro, el gurú arancelario de Trump