El Sabadell vuelve a Cataluña siete años después de haber salido corriendo porque muchos de sus clientes empezaron a llevarse su dinero a otras entidades después del referéndum ilegal del 1-O. Fue un movimiento de supervivencia que imitaron otras entidades (como La Caixa) y miles de empresas radicadas en Cataluña.
El Gobierno interpreta el regreso como una prueba evidente de la "normalización" que se ha producido tras sus cesiones a los independentistas, que, eso es cierto, han desinflado el suflé soberanista en la calle y que ha llevado a Salvador Illa a ocupar la presidencia de la Generalitat.
Con esa vuelta a casa, Pedro Sánchez empieza a dar por cumplida una de las condiciones que le impuso Junts para darle sus siete votos en la investidura. Pero, políticamente, quien se apunta el tanto es Illa y el PSC, que aparecen ante la sociedad catalana como los garantes de que Cataluña vuelva a ser lo que fue desde el punto de vista económico.
El traslado de Alicante a Barcelona se produce, además, en pleno proceso de OPA del BBVA al Sabadell. Al brindarle este éxito político al Gobierno, Josep Oliu espera recibir, a cambio, todo el apoyo que sea necesario para hacer fracasar la operación de fusión. En el mundo económico no hay nada que se dé gratis.
Sánchez sólo ve la fusión del BBVA y Sabadell desde el prisma político
En estos momentos, la OPA se encuentra en el quirófano de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC), en fase dos. Lo que quiere decir que se están extremando las cautelas para que no se produzca una concentración de mercado que afecte a la competencia o que suponga una reducción del crédito para las pequeñas y medianas empresas, donde el Sabadell tiene fortaleza.
Me consta que el Gobierno está moviendo los hilos para que los técnicos de la CNMC suban el listón hasta un punto que haga prácticamente imposible la operación.
Lo que sí es un hecho es que, al volver a Cataluña, el Sabadell refuerza la idea de catalanidad de la marca, la razón de ser del rechazo a la OPA, en la que están de acuerdo todas las fuerzas políticas catalanas. La racionalidad económica de la operación, sus posibles beneficios para los accionistas e incluso las ventajas para España, como país, de tener un banco más entre los grandes de la UE, quedan relegadas a un segundo término. Para este Gobierno, la OPA del BBVA sobre el Sabadell es una variable política, no económica y, por tanto, hará todo lo que esté en su mano para que salga lo que más beneficie a sus intereses.
Aunque no tenga nada que ver, el regreso a Cataluña del Sabadell se produce apenas 72 horas después de que Álvarez Pallete fuera defenestrado de la presidencia de Telefónica en el Palacio de la Moncloa. Dos muestras inequívocas de la capacidad de Sánchez para imponer sus deseos a los superricos hispanos. Mientras que Trump se rodea de su "tecnocasta", Sánchez impone su ley en el Ibex.
Tomen nota. Todo aquel que se atreva a ponerle trabas o a no seguir las indicaciones del presidente, se arriesga a que le pongan de patitas en la calle.
En el BBVA ven que las cosas se ponen feas con la fusión, pero insisten en la racionalidad de la misma, en el beneficio para los accionistas. No es baladí que el Banco Central Europeo haya dado su luz verde y que el Banco de España la vea también con agrado.
¿Qué puede pasar? Que el Gobierno impida la fusión pero que el BBVA siga adelante con la OPA, lo que daría lugar al mantenimiento de las dos entidades pero con el banco de Carlos Torres como accionista mayoritario del Sabadell. Eso sería como un empate, que, vistas las cosas como están, no sería un resultado despreciable para el BBVA.
De momento, Torres se salvaría. Recordemos que ya hubo un precedente del mantenimiento de dos marcas con un mismo dueño mayoritario: Santander y Banesto vivieron años en paralelo bajo la batuta de Emilio Botín. Aunque aquellos eran otros tiempos.
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hace 2 meses
Santiago creo que al BBVA sólo le queda de vasco el nombre. Y más o menos fue también por las fusiones. Por eso, los de Sabadell se han vuelto a Cataluña para que los independistas lo apoyen y presionen a Nerón Sánchez.
hace 2 meses
Que el go bierno socialista es intervencionista hasta morir?
Nooo!
No libertad ni libre mercado…
Una pseudo secta.
hace 2 meses
Sorprende que el PNV, defensor de la empresa vasca o con gran implantación en el País Vasco, no intervenga en favor del BBVA.Sin embargo se ponen de perfil.La OPA cuenta con las benciones europeas y más, está en consonancia con las Directrices de crear más tamaño bancario.El tamaño sí importa.
hace 2 meses
todas las injerencias políticas no gustan en los mercados, y mucho menos las descaradas….
hoy TFN otro dos por ciento abajo…
en cuanto a la fusión, a lo mejor ahora es solo compra (y no fusión), manteniendo la marca y banco sabadell como entidad propia pero en el medio plazo se acabará integrando definitivamente en la cultura empresarial del BBVA y acabará fusionada….
es lo que hacen todas las empresas cuando se integran en un nuevo grupo… (más tarde o más temprano)