Lo que más sacaba de quicio a Joseph Oughourlian de José Miguel Contreras eran sus ínfulas. Un afán de protagonismo que le llevaba a creerse el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro. Nadie de Prisa ha hablado en público sobre ello, pero por los cenáculos madrileños han corrido estas semanas algunos detalles interesantes sobre la batalla que se libra en la editora de El País, que tiene implicaciones políticas, pero también personales.
Contreras no es Miguel Barroso. Ambos eran conocidos como 'Los Migueles', pero mientras el fallecido era discreto y refinado, Contreras es más invasivo y pedestre. Le gusta figurar. Nunca consideró improcedente ejercer de contertulio de Hoy por hoy mientras comandaba la línea editorial del grupo, del mismo modo que no le causó sonrojo el ser productor a la vez que en tertuliano en el programa que, en 2022, llevó a Julia Otero de regreso a RTVE. Allí no le presentaban como el dueño de LACOproductora, sino como catedrático de lo audiovisual. Mientras, la empresa facturaba 5,5 millones de euros por este espacio.
Se plantea aquí un debate interesante. ¿Quién llega más lejos con sus planes? ¿Quienes se mueven con sutileza felina o los ruidosos? ¿Hubiera cazado el detective Sherlock al asesino de los Baskerville si el culpable no hubiera sido extrovertido? Oughourlian siempre se sintió más cómodo con Miguel Barroso como enlace entre Prisa y Moncloa. Sus ideas le gustaban y su buen hacer cimentó una relación fluida con Pedro Sánchez. Como la sintonía era buena, le propuso como consejero dominical, en representación de Amber Capital (29,7% de Prisa). La compañía lo anunció un 19 de marzo, día del padre, fiesta en Madrid, cuando los periodistas y los que pudieran criticar el evidente nexo entre Barroso y el PSOE estaban despistados.
Aumento de la tensión
El empresario falleció el 13 de enero de 2024 y unos días después Oughourlian y Contreras mantuvieron un encuentro. El exconsejero delegado de LaSexta propuso al empresario francés sustituir a Barroso como representante de Amber Capital en el Consejo de Administración de Prisa. En la reunión, el presidente del grupo se negó a cumplir con el deseo del interlocutor. Su idea era elegir a alguien de su confianza por el fallecido, con un perfil más ligado a la gestión de empresas que el de Contreras. Este matiz es importante para entender bien la guerra de Prisa, que no sólo enraíza en cuestiones políticas, sino también en otras personales. Las partes no se entendían en un principio. Ahora, se repudian.
Confiesan fuentes de Prisa que hace nueve meses que se rompió la relación e su presidente con Pedro Sánchez y que fue por iniciativa del presidente del Gobierno, a quien trasladaban insistentes quejas sobre la forma en la que Oughourlian boicoteaba el proyecto de televisión que Carlos Núñez -expresidente ejecutivo de Prisa Media-, Contreras, Enric Hernàndez y Fran Llorente impulsaban dentro del grupo.
A Oughourlian le llegó otro mensaje que quizás le hizo pensar que Contreras había empezado a aconsejar a Sánchez que actuara con saña contra él, al estilo de Rigoletto, quien susurraba con malicia al duque para que se librara de los maridos de las damas a las que cortejaba. Le dijeron que en Moncloa habían comenzado a llegar advertencias de que quería vender su participación a Vivendi, lo que podía dejar El País y la Cadena SER en manos de los Bolloré, a los que en Francia se asocia con la ultraderecha.
En paralelo, el empresario naviero Adolfo Utor -muy próximo a los socialistas- aterrizó por sorpresa en el accionariado del grupo y comenzaron a circular teorías por Madrid que advertían de la necesidad de 'españolizar' el accionariado de Prisa. Esto lo comentó más de una vez con sorna el dueño de Amber Capital entre las personas de su confianza: ¿Españolizar Prisa? Pensaba que esa política estatalista era más propia de la Rusia de Putin -con sus oligarcas ejerciendo de boyardos contemporáneos- que de un país de Europa Occidental.
Desprecio personal
La contraparte denuncia estos días, entre quien quiera escucharla, el deje autoritario de Oughourlian y el desprecio personal con el que trató a los accionistas de Global Alconaba, quienes disponen del 7% de Prisa desde que en 2022 le compraron la participación a Telefónica. Defienden a capa y espada su proyecto de canal de televisión y esperan que el Gobierno les otorgue la licencia que sacará a concurso para poder demostrar que su plan de negocio es viable.
Los cercanos a Oughourlian se expresan con sarcasmo al respecto y apelan a reflexionar sobre algo: ¿por qué quería quedarse Contreras con un 10% de las acciones de la sociedad que iba a dar cobertura a esta nueva televisión si Prisa iba a poner los medios técnicos y humanos para montarla? ¿Acaso proponía un canje de conocimiento audiovisual por participaciones?
Estos días pasados, algunos medios de comunicación apuntaban a que Global Alconaba, Adolfo Utor, Diego Prieto y José Miguel Contreras -el 'bando rebelde'- sopesaban tomar medidas legales para intentar revocar la decisión que adoptó el Consejo de Administración de Prisa el pasado martes, por la que se aprobó una ampliación de capital que suscribieron una serie de fondos de inversión con los que Oughourlian había llegado previamente a un acuerdo. Entre todos se quedaron con los 108 millones de nuevas acciones que salieron a la venta, representantes del 9,95% del capital. Esta operación generó un doble efecto: por un lado, garantizó a Oughourlian el apoyo en la Junta de los compradores; y, por otro, diluyó el peso en Prisa de los socios críticos.
La guerra está abierta y no existen contactos de ningún tipo entre el presidente de Prisa y Moncloa
La guerra está abierta y no existen contactos de ningún tipo entre el presidente de Prisa y Moncloa. Eso sí, Oughourlian no ha puesto toda la carne en el asador. El País y la SER se mantienen dirigidos por las mismas personas, no son hostiles con el Gobierno y no se espera que esto cambie en el corto plazo. Pedro Sánchez tiene el control de decenas de millones de euros en publicidad institucional y una ascendencia sobre una parte del Ibex 35 que podría poner en aprietos a Prisa, pero tampoco sería muy inteligente que adoptara algún tipo de represalia en este sentido, a riesgo de perder sus dos grandes aliados mediáticos.
Dentro de Prisa, se preguntan estos días con cierta ironía maliciosa algo que tiene todo el sentido: después del problema que Contreras y Andrés Varela Entrecanales han generado a Pedro Sánchez con el dueño del principal periódico y la radio más escuchada del país, ¿conservarán la confianza del presidente? ¿O quizás también sufrirán una represalia?
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2 Comentarios
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hace 3 días
JOSE LUIS Fernandez, yo creo que se le está hinchando la vena con riesgo de accidente cerebral más grave que el que padece normalmente. No le deseo ningún mal pero debería retirarse ya a reflexionar cinco lustros en vez de cinco dias
hace 4 días
Sánchez necesita de urgencia un retoque a esos pliegues extraños que ajan por la mejilla; parece que se le estuviera viniendo abajo la cara. Lo que hace la maldad