La televisión continúa como el negocio mediático más rentable de España, con diferencia. Atresmedia obtuvo en 2024 un beneficio de 120,2 millones de euros (-29,8%) y sus ingresos rebasaron por primera vez los 1.000 millones, después de crecer el 4,8%.

El descenso de sus ganancias no se debe a un menor dinamismo de su actividad durante el pasado ejercicio, sino a que en el balance de 2023 se reflejó el efecto de unos créditos fiscales, de 52,5 millones de euros, lo que impulsó el dato del beneficio, según ha detallado a este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La empresa capitaneada por Javier Bardají obtuvo un resultado operativo EBITDA de 177,6 millones de euros, frente a los 173,1 millones de 2023. Esta variable mejoró tanto en su negocio audiovisual como en el radiofónico.

Principales datos

De los 1.017 millones de euros que obtuvo de cifra de negocio, un total de 943,69 procedieron del negocio televisivo (+4,5%), mientras que 82,47 millones del negocio de radio, donde opera Onda Cero, Melodía FM y Europa FM.

Del total de los ingresos, 803,3 millones procedieron de su rama audiovisual (+2,5%), frente a los 92,47 millones que lo hicieron desde la distribución de contenidos (21,5%).

En el dato de facturación publicitaria se incluyen la televisión lineal, pero también las nuevas fórmulas de negocio, como la televisión conectada, Atresplayer, los canales digitales, los influencers, las web propias, los soportes editoriales para terceros y las actividades de marketing.

En su actividad de distribución figura lo que obtiene el grupo, entre otras cosas, con su actividad cinematográfica, que representa, en su conjunto, el 51% de la recaudación total del sector en España.

Reducción de la deuda bancaria

Durante el pasado ejercicio, los gastos de explotación de Atresmedia se situaron en 783,4 millones de euros, lo que representa un aumento del 5,3%. Su deuda con la banca era el pasado 31 de diciembre en 28,5 millones de euros, frente a los 47,3 millones del mismo período del año anterior.

Durante este ejercicio, el grupo realizó una desinversión del 3% en su negocio de Fever Labs que ascendió a 58 millones de euros, de los que 49 millones los registró como plusvalía. Eso permitirá -explican fuentes internas- incrementar el dividendo para los accionistas.